17 de diciembre del 2018
La Réplica La Réplica La Réplica La Réplica La Réplica



Albert Rivera, Ignacio Aguado y toda la cúpula de Ciudadanos se han convertido en los mejores aliados de Cristina Cifuentes en su irritante estratagema para no asumir responsabilidades por haber conseguido un máster universitario con privilegios, sin hacer exámenes ni ir a clases y con las notas falsificadas. Ni en algunos sectores de su propio partido ha encontrado tanto cobijo como el que le ha brindado Ciudadanos.

Al parecer la profunda y contrastada investigación de eldiario.es (primero) y de El Confidencial (después) sobre el trato de favor a la presidenta Cifuentes en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid para sacarse un máster sin estudiar “no son suficientes” y forma parte de una campaña de PSOE y Podemos para “repartirse sillones”.

En cualquier otro país europeo (menos Turquía, el gemelo de España) Cifuentes ya sería historia y habría dimitido por estar involucrada en un flagrante caso de privilegios académicos, falsificación de documentos y corrupción sistémica en la Universidad pública. En España, el paraíso de los corruptos, no. En España, aunque la calle sea un hervidero, aunque existan pruebas evidentes de una estafa, aunque los estudiantes sientan indignación, vergüenza y rabia y aunque toda la oposición —excepto Ciudadanos— pida su dimisión, una presidenta corrupta puede seguir al frente de una Comunidad despreciando la ética política y sin el menor rubor.

Mientras que Cifuentes exhibe una total falta de escrúpulos que le hace parecerse cada vez más a su archienemiga íntima, Esperanza Aguirre, Rivera no tiene ningún problema en culpar exclusivamente a la Universidad Pública, cuando es obvio que se trata de una relación bidireccional entre la URJC y el Partido Popular, y por la que ambos deben asumir responsabilidades. No le importa mucho a Ciudadanos que los privilegios y las corruptelas de Cifuentes las pague unos funcionarios a los que les podrían pedir pena de cárcel, que el alumnado se sientan engañado o que el prestigio de la Universidad esté ahora mismo por el subsuelo. Les da igual porque a ambos no les importa lo público (aún menos la Universidad) y prefieren mantenerse en el poder criminalizando al periodismo de investigación.

Albert Rivera, el político veleta, el cuñado radical, el feminista, el que enseña a pescar a los andaluces, el que nunca iba a investir a Rajoy, el que iba a ser implacable con la corrupción, el que da limosna a los jubilados, la mano de hierro con Cataluña, ese Rivera, ahora se ha puesto el traje de su admirada Cifuentes, a la que cubrirá de la lluvia hasta el final de la legislatura. El cambio sensato.

The following two tabs change content below.
Periodista. Codirector de La Réplica.

Últimas entradas de Alejandro López Menacho (ver todo)

Tags: , , , , , , , , , ,

Participa libremente y desde el respeto. Del debate nos enriquecemos todos.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para ofrecerte una experiencia de usuario óptima. Si sigues navegando estás dando tu consentimiento a nuestra política de cookies.

ACEPTAR
Aviso de cookies