13 de diciembre del 2017
La Réplica La Réplica La Réplica La Réplica La Réplica

Cómic

Sí, vamos a hablar de superhéroes. La Civil War de los cómics Marvel surgió después de los atentados del 11 de septiembre, en un contexto en que la sociedad estadounidense sacaba a la palestra un debate tan antiguo como aparentemente irresoluble: La difícil dicotomía entre seguridad y libertad. No es un debate baladí, pues ha ido persiguiendo a la sociedad occidental en los últimos años, en relación a esa herida abierta precisamente el 11 de septiembre de 2001 y que sigue presente en nuestros días: La barbarie terrorista.

Rumiko Takahashi (10 de octubre de 1957) es la emperatriz del Manga, sin ninguna dudas. Es una autora prolífica, con un estilo propio, con un mentor enorme (autor de “Lobo solitario y su cachorro”), y sobre todo capaz de aportar ese estilo y experiencia a multitud de estilos distintos.

Paco Roca realizó su obra más popular, Arrugas, en 2007 y ese espléndido retrato sobre el Alzheimer, la vejez y la memoria le cambió la vida. Le supuso reconocimiento internacional, propulsó su obra hacia otras esferas (llegó a tener una película animada) y lo situó entre los referentes nacionales a la hora de interpretar el concepto de novela gráfica.

A los superhéroes nacidos del cómic le quedan todavía muchas batallas que ganar antes de enfrentarse al juicio de la cultura popular en igualdad de condiciones con cualquier otro producto de origen desconocido. El asunto no es baladí. Que la industria del cómic de superhéroes aspire o no a hablar de los grandes problemas del ser humano, con las misma consideración del espectador, sin minusvalorarlo, sin tomarlo como un asunto secundario en su experiencia cultural, es en parte culpa de la propia educación que la industria ha hecho trascender al gran público.

Hay una voluntad de hibridación en Los vagabundos de la chatarra, de Jorge Carrión y Sagar, que llama la atención nada más comenzar su lectura. Parece un reportaje periodístico, y lo es, pero el carácter cronológico y esa ambientación del puerto de Barcelona en la primera escena lo acerca más hacia la novela gráfica, los demás recursos narrativos, por su parte, lo conducen al terreno del documental televisivo.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para ofrecerte una experiencia de usuario óptima. Si sigues navegando estás dando tu consentimiento a nuestra política de cookies.

ACEPTAR
Aviso de cookies