13 de diciembre del 2017
La Réplica La Réplica La Réplica La Réplica La Réplica

Jerez Connection

Una bandera de España de enorme longitud cruzaba de punta a punta la calle Consistorio en Jerez de la Frontera el pasado 6 de diciembre, Día de la Constitución. Tras ella se encontraba la exalcaldesa María José García-Pelayo, varios concejales del Partido Popular, algunas señoras mayores, pupilos de Nuevas Generaciones y otras personas de su entorno más cercano, obreros de derecha incluidos. ¡Viva España! ¡Viva la Constitución!, jaleaban con entusiasmo en la puerta del Ayuntamiento cuando alguno de los presentes se vino arriba: “¡Viva Mariano Rajoy!” vociferaba entre las risas de los presentes.

Vaya jaleo, macho. Independencia sí o independencia no. Intervención sí o intervención no. No es tan difícil, coño. Porque parece que Puigdemont y Mariano se han acojonao y tiran por la calle de en medio. La verdad, yo ya no sé que ha pasado ni en que punto estamos, pero os confieso una cosa, tuve polvos más largos que la independencia que declaró Puigdemont jaja.

Señor Mayor Oreja, en Jerez le conocemos muy bien. Usted fue ministro del Interior en la vergonzosa etapa de Jose María Aznar como presidente del Gobierno, una época que será recordada para siempre por ser la época del ladrillazo, de la corrupción de Rodrigo Rato y de la Guerra de Iraq, esa guerra en la cual nos involucrasteis a pesar de tener a toda la sociedad española en contra.

¡Qué orgullo haber visto la puerta del Ayuntamiento de Jerez llena de gente con banderas españolas! ¡Así se levanta una ciudad y un país! ¡Claro que sí! Gente unida, superdiversa, de toda clase social, cada uno de pare y de su mare, pidiendo simplemente que se cumpla la ley. La calle Larga petada de banderas, to los balcones luciendo orgullosos los colores de nuestro país.

El 1 de octubre tenemos que llevar a cabo una demostración de fuerza. De poderío. Está claro que los catalanes no pueden salirse con la suya y destruir nuestra patria con un GOLPE DE ESTADO del estilo Venezuela. Lo voy a decir claro y no me avergüenzo: yo pienso igual que esa señora socialista, Rosa Díez, que decía que la estatua de la Justicia lleva espada. ¡Pues claro que sí! Espada y bazuca si hiciera falta.

Voy en el bus, camino de mi nuevo trabajo como dependiente en el Burger King del Área Sur. Es solo media jornada, pero al menos podré pagar el alquiler de mi habitación. Por la radio están narrando la revuelta ciudadana en Venezuela. Esa horrible dictadura tiene los días contados. Pienso en ello mientras doy gracias a Dios por tener una oportunidad en este gran país que es España, mi nación. Un país del que sentirse orgulloso aunque algunos, o menor dicho, algunas, quieran resquebrajarlo.

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