18 de octubre del 2017
La Réplica La Réplica La Réplica La Réplica La Réplica



Que Pedro Sánchez tiene al enemigo en casa o frente al espejo, parece algo evidente. Cada asunto de peso sobre el que se ha posicionado ha exigido una matización, una rectificación o un refuerzo externo. No nos sorprende pues, el cambio de asesores y en el tono de su discurso. En esas estábamos, con un Pedro Sánchez que parecía que iba a optar por más socialismo puro, por un acercamiento a las bases y que dejaría de usar las palabras centro o moderación para hablar de las dificultades del ciudadano y de la socialdemocracia, cuando su siguiente fotografía le sitúa junto a Mariano Rajoy aprobando un pacto de estado antiterrorista que incluye la cadena perpetua revisable. El acto institucional no admitía preguntas.

Y en este punto el problema ya no radica en la estrategia comunicativa, ni en las guerras internas del partido que representa o en verse superado por un debate (desde Rajoy a Pablo Iglesias, pasando por Albert Rivera, todos han sufrido el, por otra parte, saludable ejercicio de replantearse posicionamientos), el problema son los hechos y la ideología que soportan. El PSOE, ya sea con este acuerdo sobre las penas por terrorismo, como con los tejemanejes de Susana Díaz en Andalucía para blindar sus aforados, actúa en una dirección muy diferente a la que luego profesa. No es de extrañar el desapego de la ciudadanía y, por ende, de su militancia.  

Un PSOE que busque a Mariano Rajoy para teatralizar su relevancia política con un pacto de estado donde es poco más que un espectador, es mucho menos útil socialmente que un PSOE que mire a sus militantes de base o a su ala izquierda (figuras como, por ejemplo, Beatriz Talegón o Pedro Zerolo). Con este pacto, España no sólo se convierte en uno de los países europeos con la política penitenciaria más dura y restrictiva, sino que dota a la derecha española de autoridad para manejar el concepto de terrorismo hacia ámbitos partidistas (eso que tanto le gusta al Partido Popular). Asociar protesta y desacuerdo a terrorismo parece hoy más cerca. El yihadismo no se combate multiplicando las penas y cimentándose en la represión, sino estableciendo lazos internacionales entre los servicios de inteligencia, trabajando la educación e integración y propiciando herramientas cooperativas que nos protejan de su barbarie. Un trabajo a largo plazo que choca frontalmente con el cortoplacismo de los partidos, máxime en tiempo de elecciones. Lo de Pedro Sánchez suena a cosmética y necesidad imperiosa de autoafirmarse. En ese afán por figurar antes que se acabe su tiempo y concatenando decisiones propias de la derecha, conduce al PSOE al precipicio.

 

La Hemeroteca deja a Pedro Sánchez en mal lugar. FUENTE. Maldita hemeroteca.

La Hemeroteca deja a Pedro Sánchez en mal lugar. FUENTE. Maldita hemeroteca.

 

The following two tabs change content below.
La Réplica es un medio digital que analiza la actualidad sociopolítica desde un prisma crítico, comprometido, plural y honesto. Hacemos el periodismo que no le gusta a los poderosos, periodismo incómodo.

Últimas entradas de La Réplica (ver todo)

Tags: , , , , , ,

    2 Réplicas

  1. Pingback: ¿Metamorfosis o estupidez? | La Réplica

  2. Pingback: Un año replicando | La Réplica

Participa libremente y desde el respeto. Del debate nos enriquecemos todos.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para ofrecerte una experiencia de usuario óptima. Si sigues navegando estás dando tu consentimiento a nuestra política de cookies.

ACEPTAR
Aviso de cookies