30 de abril del 2017
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En La Réplica nos hemos marcado un reto: explicar a nuestros lectores que está pasando ahí fuera, también en el plano internacional. Hoy profundizamos en un país en guerra, Ucrania. Para ello nos valemos de Mario Siles, cuyo afán por entender la geoestrategia mundial nos ha brindado este texto pedagógico, profundo y analítico. ¿Qué diablos está sucediendo en Ucrania? ¿Cómo puedo entenderlo de forma resumida? En La Réplica lo ponemos en bandeja. Leed y sacad vuestras propias conclusiones.

Prolegómenos de obligada inclusión.

El 17 de marzo un blindado en Kiev atropellaba a una niña. Tras la muerte de la menor, los vecinos enfurecidos prendían fuego al cuartel local de las fuerzas de seguridad ucranianas y bloqueaban algunas calles de la ciudad. El diputado ucraniano del Frente Popular, Antón Geráshchenko, aseguró que “si se utiliza este accidente para llevar a cabo disturbios masivos, primeramente vamos a hacer un disparo de advertencia y luego vamos a disparar a matar“. Pero este acontecimiento no tuvo lugar en las filas prorrusas, y por ende, tampoco gozó de difusión en nuestros medios.

Foto: lamarea.com

Foto: lamarea.com

La asimétrica cobertura mediática debería ser el primer y más claro indicio de hacia dónde pretenden encauzar nuestras opiniones los medios de información occidentales. Estamos ante una disparidad de lecturas irreconciliables: lo que Rusia tilda de un golpe de Estado a un gobierno constitucional, para occidente se trata de una revolución popular. Desde luego, no resulta sencillo tratar de cribar información ante este panorama. Mucho más que eso, me relataba mi profesora de ruso -armenia de nacimiento-, que viejas amistades ucranianas rehúsan comunicarse ahora en el idioma ruso que había servido antaño de nexo. La tensión para los grupos inmersos en este conflicto es tangible, inclusive fuera del país ucraniano. No es este por tanto un asunto baladí, no basta con tratar de arrojar luz sobre la maraña periodística, coexisten pasiones enfrentadas y sentimientos nacionales disímiles que requieren tratar el tema con solemne delicadeza.

Sirva este texto como un mero intento de arrojar una perspectiva distinta ante la versión oficialmente relatada en nuestras latitudes y, en ningún caso, como justificación partidaria e inmoral de la violencia sufrida por los civiles de los distintos colectivos durante estos acontecimientos. En éste, como en la mayoría de conflictos de semejante magnitud, son siempre las venas del pueblo de a pie las que terminan regando el pavimento ya sea literal o figuradamente.

Antecedentes históricos.

Ucrania entre los siglos IX y XII e.c. pertenecía al Rus de Kiev, aunando pueblos eslavos del este. El antiguo pueblo ruso configuró las tres principales naciones eslavas del este: la rusa, ucraniana, y bielorrusa. Tras la desintegración del territorio se produce un periodo convulso en la región que sería difícil resumir aquí. En 1783 el kanato de Crimea es anexado por Rusia, y a finales del s. XVIII abolida la autonomía de Ucrania. En 1917 cae el zarismo ruso y tras el triunfo de la revolución bolchevique el primer congreso de los soviets de Ucrania proclama el poder soviético. Ya en este periodo histórico y hasta 1920 fue el campo de batalla de dos frentes: las fuerzas “blancas” y sus aliados externos contra las fuerzas soviéticas. En 1922 Ucrania participa en el Primer Congreso de los Soviets de toda Rusia, donde se aprueba la fundación de la URSS y en 1940 amplía su territorio con Besarabia y Bukovina del norte. El llamado “Holodomor acontece entre 1932-1933, se trató de una fuerte hambruna que azotó la región y sobre la cual todavía persiste la tesis de que se debió a un acto intencional de Stalin en contra de los ucranianos, equiparado comúnmente al holocausto judío. Conviene hacer un pequeño inciso en este punto, ya que esta hipótesis por mucho que se reitere no soporta una revisión crítica de los acontecimientos. Si Stalin manifestaba el deseo de eliminar a los ucranianos, ¿por qué en 1931 se alcanzaba el cénit de publicación de libros en lengua ucraniana? ¿por qué el porcentaje de rusos en el partido había descendido hasta el 52%? El país atravesaba, promovido desde Rusia, un fuerte proceso de “ucranización”. Como interpreta Domenico Losurdo cómo se puede pasar de promover su cultura y su lengua a la planificación del exterminio ucraniano en tan poco tiempo es todo un misterio. Parece más razonable por tanto la teoría de otros autores que atribuyen la tragedia a la consecuencia conjunta de una mala cosecha y la guerra contra los kulaks o campesinos propietarios, que se rebelaron contra la autoridad soviética cuando dictó la colectivización forzosa de su producción. Lo cierto es que si bien la hambruna se sintió en otras zonas de la Unión Soviética, se sufrió con especial inclemencia en Ucrania, donde dejaría en cualquier caso una huella imborrable que llevaría incluso a ciertos sectores de la sociedad a colaborar con los nazis cuando en 1941 invadieron el país.

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Un paseo por el mapa histórico de Ucrania

Tras la Segunda Guerra Mundial y la derrota nazi, en 1954 el líder soviético Nikita Kruschev decidió como conmemoración de la unión entre rusos y ucranianos designar la república autónoma de Crimea a Ucrania. Visionando el mapa anterior podemos sentir cierta confusión. No, no se trata de que la URSS “regalase” desinteresadamente terrenos a Ucrania, pero realmente sus dirigentes procuraron contener el nacionalismo ruso y buscar cierto equilibrio favoreciendo en ocasiones a Ucrania y a otros países como Kazajstán.

Inicio de la crisis e intereses externos.

Se acusó al expresidente Yanukóvich de poco menos que ser un títere de Putin. Sin embargo en 2010 tras su llegada al poder, anunció la intención de integrarse en Europa al tiempo que estrechaba lazos con Rusia, una postura quimérica hoy día y ya tildada de “impensable” por Pilar Bonet en El País en un artículo de 2013. Así pues, cabe preguntarse, ¿en qué punto se rompen las relaciones con la UE? Tras una serie de juegos de poder y un intenso tira y afloja con Rusia y Europa, el gobierno se acerca nuevamente al segundo, gestándose una serie de acuerdos y convenios por los que el país recibiría una ayuda financiera de 600 millones de euros. Sin embargo semejante suma conllevaba unas medidas que Yanukóvich debía llevar a cabo, entre ellas aumentar el precio del gas o despedir empleados estatales. Pero la punta del iceberg del problema que pretendemos analizar, el detonante de todo este asunto, reside en la imposición a Ucrania de firmar un tratado de cooperación con la OTAN. Es entonces cuando el Kremlin, alarmado por la expansión de la OTAN hacia sus fronteras –algo que lleva tratando de evitar desde la caída de la URSS-, pone sobre la mesa un crédito de 11.000 millones de euros y una rebaja significativa del precio del gas. Cabe destacar que Ucrania fue una de las repúblicas más industrializadas de la URSS, bajo sus tierras serpentean gaseoductos que nutren a Europea Occidental del gas producido en Rusia.

ucrania_mapa

El gas ruso utilizado por cada país europeo.

EE.UU. por supuesto juega también un papel activo en este conflicto, habiéndose visto salpicado por inquietantes filtraciones como la conversación entre la secretaria de Estado adjunta y el embajador de EE.UU en Kiev, en el que intercambiaban opiniones acerca de quién debería y quién no entrar en el nuevo gobierno del país. Como puede apreciarse, ya de antemano nos hallamos ante un conflicto de intereses en el ámbito geopolítico internacional. No estamos ante una nueva Guerra Fría porque no existe disputa entre dos sistemas económicos distintos en este caso, el capitalismo ha recorrido el globo y nos hallamos ante el intento de fagocitación entre imperios. Ucrania es la fibra rota debido a las tracciones entre potencias pujantes (el eje Rusia-China) y aquellas que tratan de mantener su hegemonía en un escenario cada vez menos favorable (Europa-EE.UU.).

Levantamiento y fractura de la integridad territorial ucraniana.

El 18 de mayo de 2013 tienen lugar las primeras protestas bajo el lema “Levántate Ucrania”, y su intensidad transcurriría in crescendo salvo por breves periodos de calma hasta la huida del presidente Víktor Yanukóvich, quien a pesar de recular y tratar de satisfacer ciertas demandas de los manifestantes, abandonaría el país entre violentos disturbios, incluyendo el intento de tomar el Parlamento o el ataque a la sede de su partido. Varios factores avivaron el fuego, pero el elemento desencadenante es la negativa a firmar el Acuerdo de Asociación con la UE y el acercamiento a Rusia. Cabe destacar en cualquier caso que la UE pese a dejar abierto el acuerdo de asociación rechaza en este punto la propuesta de Kiev de iniciar un diálogo a tres bandas que incluyera a Rusia. Una vez más la injerencia extranjera por parte de occidente no añade sosiego al asunto, sino todo lo contrario. Sea como fuere, la oposición acaba tomando el Parlamento mientras el expresidente denuncia un golpe de Estado y Ucrania anuncia el inicio de la integración en Europa. Europa por su parte comete un nuevo error proclive a la desestabilización del país, el de reconocer a un gobierno formado por la oposición que no incorporaba fuerzas políticas de peso en las regiones del sur y oriente ucraniano.

grafico_ucrania

Crimea, con el 97% de población rusófila, se convierte entonces en el foco del conflicto. Su población alberga un 58% de rusos, un 24% de ucranianos y un 12% de tártaros. También cuenta con importantes intereses para Rusia al dar cobijo a su principal base naval en el Mar Negro. Se producen los primeros enfrentamientos entre grupos anti y pro rusos. En esta región sucede lo contrario, son los segundos los que toman el Parlamento y las sedes del Gobierno. Ucrania denuncia una supuesta invasión Rusa ante la ONU, Putin niega su implicación. Es necesario también aquí realizar algunas precisiones, se dice desde algunos medios que la provincia de Crimea estaba habitada principalmente por tártaros hasta que Stalin en 1943 ordenó su deportación por colaborar con el ejército nazi. Este dato es rotundamente falso. Iósif Stalin sí deportó a los tártaros, pero antes de la Segunda Guerra Mundial ya eran minoría en la región, por lo que en cualquier caso este suceso no explica la mayoría rusa. En el gráfico siguiente obtenido de Wikipedia puede observarse cómo desde 1897 la población tártara (barra verde) es casi equivalente a la rusa (barra rosa), y disminuye proporcional y comparativamente desde entonces.

Vicisitudes nacionales.

Sería en todo caso falaz negar la posibilidad de que tras tantos años de influencia soviética no exista al menos en ciertas zonas apego hacia la nacionalidad rusa. Así sucede de hecho en las regiones del sur y el este de Ucrania, lo que hace de la fractura nacional un suceso casi inevitable a esas alturas. Los líderes pro europeos Ucranianos, azuzados por el nacionalismo, tampoco han tenido intención o no han sabido mediar en base a la idiosincrasia de estas regiones. Recordemos que una de las primeras medidas aprobadas por el Parlamento ucraniano tras el golpe de Estado fue derogar la ley sobre lenguas regionales, un duro varapalo para el ruso-hablante. La imagen siguiente, que ilustra los resultados de las elecciones de 2010, quizás sea la muestra más clara de la evidente fisura que soporta el país:

ucrania_mapa_votantes

Si incluyéramos otro mapa sobre la división territorial en función del lenguaje, el resultado sería similar. Como es previsible con todos estos datos, el este y el sur hablan principalmente la lengua rusa, mientras que en el centro y en el oeste la primera lengua es el ucraniano.

De demócratas y fascistas.

Esencialmente y como nos relataba Alberto Sicilia desde el propio Kiev, existían tres perfiles que dieron lugar a las manifestaciones contra el gobierno de Yanukóvich: partidos de la oposición que incluyen al ultranacionalista Svoboda, jóvenes hastiados de la corrupción del país y milicias filo-fascistas. El sesgo informativo al respecto ha sido de libro. Si hace poco detenían a unos jóvenes en España por participar en las milicias prorusas, se ha encubierto en la prensa occidental la participación activa de grupos nacionalistas violentos e incluso fascistas entre los pro europeos. La catalogación de “fascistas” no es una hipérbole de quien suscribe estas líneas ni resulta precisamente difícil de contrastar, el partido Svoboda se denominó anteriormente “Partido Nacional Socialista de Ucrania”, en una meridiana apología al Partido Nazi de Hitler, y uno de los líderes del partido fundó en 2005 el Centro de Investigación Política Joseph Goebbels… No son necesarias muchas precisiones al respecto. Resulta extremadamente alarmante que miembros de este partido pasaran a ocupar cargos de relevancia en el gobierno ucraniano ante el silencio y la complicidad de la inmensa mayoría de nuestros gobernantes europeos. Alarmante, que no novedoso. Tampoco resulta arduo verificar cómo históricamente se ha avivado e incluso financiado a este tipo de grupos, esencialmente cuando luchaban por aquellos intereses que convenían a las grandes élites de los países y empresas hegemónicas en la geopolítica de turno. No olvidemos por ejemplo el apoyo en occidente al bombardeo de Yeltsin a su Parlamento para obtener con ello los poderes que precisaba de cara a la privatización de los sectores nacionalizados en el país ruso. Esto no quita que la retórica de “fascistas contra comunistas” suene a chiste de algunos sectores de la izquierda más trasnochada, pero lo cierto es que las evidencias de la existencia y participación de la ultra-derecha tanto en la toma de poder como en la configuración del gobierno son tangibles, y desde Europa cuanto menos no sólo no se ha condenado, sino que se ha deformado la opinión ciudadana deliberadamente ocultando este hecho. Parece que poco o nada se ha aprendido desde la Segunda Guerra Mundial.

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Fuentes consultadas:
1) http://internacional.elpais.com/internacional/2013/03/05/actualidad/1362440075_369816.html
2) http://www.cubainformacion.tv/index.php/la-columna/217-justo-cruz/57105-ique-esta-pasando-realmente-en-ucrania
3) http://www.huffingtonpost.es/2014/03/02/cronologia-crimea_n_4884021.html?
4) http://actualidad.rt.com/actualidad/view/121663-preguntas-ucrania-occidente-evita-responder
5) http://www.principiamarsupia.com/2014/01/28/que-esta-ocurriendo-en-ucrania/
6) http://thelandofmaps.tumblr.com/post/78151310531/ukrainian-presidential-election-2010-1600-x-900
7) http://www.elconfidencial.com/espana/2015-02-27/detienen-a-ocho-milicianos-espanoles-tras-combatir-en-el-conflicto-de-ucrania_719239/
8) http://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto-europeo/errores-Union-Europea-Ucrania-ultimos_0_240776544.html
9) http://eurasianet.es/2014/04/factores-externos-en-el-desarrollo-de-la-crisis-en-ucrania/#cite=49:31:ol3,49:120:pxu
10) http://www.rebelion.org/noticia.php?id=184912
11) Libro: Historia y Crítica de una Leyenda Negra (Domenico Losurdo)

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Anexo: Fort Apache sobre Ucrania

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Mario Siles García

Ingeniero, escritor, pintor por hobbie y activista por necesidad. En definitiva, un hombre renacentista que aúlla desubicado en plena era de la especialización.

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