19 de junio del 2018
La Réplica La Réplica La Réplica La Réplica La Réplica



En la norma lingüística mandan los hablantes. Si el uso de “portavoza” se generaliza, la palabra terminará formando parte de la norma. Como femenino de profesión la palabra está morfológicamente bien construida desde el punto de vista del marco formal, con su necesaria y preciosa desinencia al final.

Puede decirse “portavoza”. No será normal decirlo, de momento, como no era normal decir “jueza”, “fiscala”, “nazarena”, “banderillera” o “árbitra” y hoy día sí lo es. El uso popular y frecuente de esas palabras las ha normalizado. También será común decir “municipala”, “soldada” o “guardiacivila” -hasta hace poco, ni “guardiacivil” lo era-.

Nos guste o no, y a mí “portavoza” no me gusta, en cuanto el pueblo hablante la considere correcta y la haga suya, la voz será abrazada por la norma, que es la puesta en práctica de la lengua. Personalmente prefiero el uso del artículo, masculino o femenino, que ya está en la norma: “La guardiacivil”, “la juez”, “la soldado”… ¿Pero hace bien la señorita Montero en decir “portavoza”? Si le da la gana, sí, por supuesto. Y punto. Como aquella que dijo “miembra”.

Dicho esto, y a eso iba, a la infantería nos confunde el fuego de distracción. Nos aparta del meollo. Por eso lo usan. La delincuencia institucionalizada estudia con el demonio y nos hace desviar la mirada. Las panzerdivisionen mediáticas calientan motores con el crimen de la “portavoza” y el linchamiento de la asesina.

Todo lo agigantan y distorsionan intentando crear espacios de debate a donde llevarnos, alejados cuadriláteros donde echarnos a pelear: Ios palabros de Irene Montero, el disfraz de la concejala de Cádiz, las nevadas de Carmena, la mansión de Puchi, el fotomontaje del chaval del Cristo… hasta el papel higiénico de Venezuela y la beca de Errejón empiezan a resucitar de entre los muertos, ¡cómo verán la cosa!

El pueblo hablante, el que al final normaliza, se apuñala en los foros y se desangra en sórdidas peleas internáuticas sobre asuntos baladíes que los medios arrojan como despojos para tenerlo entretenido y apartado de lo más inminente, a saber: la imputación de la gürtelesa y la sentencia del duque empalmado, que están al caer. Y quizá algo más gordo.

No es grave usar una palabra hasta normalizarla. Lo grave es consentir conductas infames y convivir con ellas hasta que formen parte de la norma: la corrupción, la injusticia, la manipulación, el latrocinio, la poca vergüenza y el saqueo… y la más normal y dañina de todas: la estupidez.

 

The following two tabs change content below.

Jose Antonio Illanes

José Antonio Illanes es escritor. Trabaja en la multinacional Red Bee Media como subtitulador para sordos y audiodescriptor para ciegos. Acumula multitud de premios en el campo de la narrativa: Gustavo Adolfo Bécquer, Alberto Lista, Malela Ramos, Ciudad de San Sebastián, De Buenafuente, Gabriel Miró, La Felguera, Tomás Fermín de Arteta... Es autor de "Historias de cualquier alma", "La trastienda de la memoria" y "El azor y la zura", premio de novela Malela Ramos. Es colaborador de la revista cultural Atalaya y ahora de La Réplica.

Últimas entradas de Jose Antonio Illanes (ver todo)

Tags: , , ,

    3 Réplicas

  1. Miguel Valiente

    Lamento discrepar. Y lo hago desde el respeto. Pero discrepo absolutamente. Dices que en la norma lingüística mandan los hablantes. Cierto. Pero, que yo sepa, Irene Montero, de quien me siento muy próximo ideológicamente, no es más que una “hablante”, pero no es todos los “hablantes”, ni siquiera la mayoría de hablantes. Es evidente que el uso que hizo de la espantosa palabra “portavoza(s)” fue una intencionada provocación (como en su día hizo la ministra Aído con su famoso “miembros y miembras”, que no prosperó y no pasó de ser una boutade), que rompe no ya la norma de uso léxica, sino que desprecia una esencial norma gramatical, pues, como muy bien sabe todo el mundo, la palabra portavoz es un sustantivo compuesto de “porta” y “voz”, palabra esta última que es ya femenina e invariable. A nadie se le ocurriría decir “la persona que porta la voza”
    Es posible que dentro de unos años, en aras de una supuesta corrección política (por aquello de que ahora hasta el más machista quiere actuar como si fuera un feminista de toda la vida), sean muchos los hablantes que digan portavoza(s), pero eso solo demostrará que se ha producido un lamentable seguidismo político carente del menor sentido común y del mínimo respeto por nuestra lengua. No habremos avanzado nada socialmente por hacerlo. Y sin embargo demostraremos que nuestro conocimiento de la lengua es muy deficiente…, lo que es un secreto a voces.

  2. Carolina

    Totalmente de acuerdo con Miguel Valiente. El autor del artículo utiliza ejemplos poco acertados. Pues juez o fiscal se puede utilizar tanto para el género femenino como masculino, y lo mismo para guardia civil; lo de municipala, soldada o guardia-civila, directamente da pena, lo mismo que portavoza. ¿Hay que decir entonces periodisto, atleto, deportisto?
    De esto y otras genialidades se ocupan (léase “chicas con pene….” o “Welcome refugees”
    En fin, demencial. ¡Así le va a los progres y a los podemitas!

  3. Carolina

    En cuanto a lo del “chaval” como tú dices, pues bueno, a ti ya veo que te parece fenomenal igual que te lo parecerá la Drag Queen que parodia a la Virgen o la Última Cena.
    Las izquierdas en vuestra línea. En este caso, libertad de expresión. ¿Qué pasaría si parodias a homosexuales, Ah! Es que entonces eres homófobo!

Participa libremente y desde el respeto. Del debate nos enriquecemos todos.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para ofrecerte una experiencia de usuario óptima. Si sigues navegando estás dando tu consentimiento a nuestra política de cookies.

ACEPTAR
Aviso de cookies