23 de septiembre del 2018
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A la vista de los acontecimientos políticos de 2017, del auge del centrismo y de la derecha en Europa y de la —de momento— resolución más reciente de la crisis catalana, parece que la izquierda se encuentra en una franca crisis a nivel global. Cabe preguntarse qué está ocurriendo con ella. ¿Cómo es posible que un movimiento igualitario, defensor de los derechos elementales de las personas y propulsor de los mayores cambios sociales de los últimos siglos se encuentre a la deriva en plena la entrada al siglo XXI?

Considero que uno de los problemas clave —si no el principal— es la disgregación de la izquierda moderna. Una de las cosas que aún la gente de izquierdas se plantea como suya es la lucha obrera como punto clave y definitorio de la ideología (la lucha de clases) y esto no es así desde hace mucho tiempo. La clase obrera ha abandonado a la izquierda: la abandonó hace al menos cuarenta años (muchos historiadores ponen el punto de partida de esta ruptura precisamente en Mayo del 68 en Francia, en un altercado en el cual los obreros de una fábrica se negaron a unirse a las revueltas estudiantiles por miedo a perder sus puestos de trabajo) y la incapacidad de la izquierda de ser consciente de este cambio produce un lastre ideológico enorme.

Bien sea por la propaganda liberal norteamericana o bien por el auge del estado de bienestar, la clase obrera ya no se identifica con los movimientos de izquierda y se contempla a sí misma como clase media. Los elementos narcóticos sociales tales como la televisión y, en este nuevo siglo, Internet, han acabado de romper la relación: es muy difícil crear ningún tipo de espíritu crítico ante la manipulación ideológica y, sobre todo, ante la sobrestimulación de un mundo permanentemente conectado: la sociedad ha pasado de vivir en la penumbra informativa a estar bombardeada por estímulos e información, lo que está resultando ser mucho más eficaz a la hora de paralizar y contener a la turba.

La izquierda es, además, una ideología reciente (cuyo origen se da en los gauches de la Asamblea Nacional Constituyente francesa de 1789, que proponian limitar o acabar con los privilegios monárquicos) e intelectual —por toda la literatura en torno a ella en los últimos cuatro siglos— frente a la derecha, heredera la sociedad clásica estamental y conservadora, enemiga de la mutación social. Esto debería conferir a la izquierda un carácter más lúcido y crítico; pero también la carga de egocentrismo y quimerismo: en tiempo de decadencia o sometimiento intelectual, la izquierda se está mostrando torpe en su reinvención, excesivamente ensimismada e incapaz de observar, diseccionar y recapacitar sobre el resto de ideologías pujantes.

Dicho lo cual, la izquierda necesita conquistar nuevos movimientos con los que identificarse y por los que pelear, o mejor: a los que identificar y establecerse como paladín de su lucha.

Y aquí tenemos otra gran jugada de la propaganda del capital: la disgregación de la izquierda la debilita. Se ha roto entre feministas, animalistas, defensores de la cultura, veganos y vegetarianos, grupos en contra de la deforestación, defensores de los derechos de los inmigrantes o de las minorías o de los pueblos indígenas o, como en el asunto de Cataluña, de los pueblos “oprimidos” que “tienen derecho a decidir su futuro”. Es muy difícil y tremendamente agotador ser de izquierdas y defender con la misma coherencia y energía todos estos principios. Al final, cada uno decide cuál es su cruzada personal y deja las demás de lado: la ruptura es un hecho.

Esto hace que la ideología caiga en contradicciones elementales (derecho a decidir o a ser libre a decidir frente a negación de lo liberal, cuando la esencia de la ideología liberal no es económica, sino de libertad pura del individuo en sus decisiones frente a las imposiciones paternalistas del Estado; defensa acérrima de la libertad de las mujeres frente a la necesidad de aceptar otras culturas que las siguen sometiendo con obligaciones indecentes revestidas de tradición o etnicismo, etc)

Y frente a la disgregación de la izquierda, tenemos la capacidad aglutinadora de la derecha: un partido como el PP puede obtener el voto de liberales económicos, de la clase alta, de tradicionalistas, de amantes del toreo, de católicos, de nacionalistas o de defensores de la familia en su forma clásica sin tener que ser ninguna de las otras cosas necesariamente.

La izquierda anda perdida y sin rumbo, y sólo sobrevive actualmente en Sudamérica, cada vez más arrinconada por el poder de Norteamérica y, sinceramente, haciendo las cosas terriblemente mal.

Aunque no es el fin. El último gran repunte de la izquierda  a nivel global se observa en los años posteriores a la gran crisis económica de 2007 (a veces, de la izquierda disfrazada de populismo o del populismo disfrazado de izquierda) y se demuestra como una gran ideología para canalizar el descontento social frente a los grandes poderes económicos que nos someten a sus veleidades y vaivenes: es ahí donde reside su poder, en la canalización y no en la disgregación. Quizá el éxito o la resurrección de la izquierda tenga mucho que ver con esto: aunque parece que los bolsillos vuelven a llenarse, quienes tienen el poder de vaciarlos de golpe y someternos a la precariedad o a la desigualdad siguen funcionando exactamente igual y no han perdido un ápice de su enorme cuota de poder, es decir: el enemigo sigue vivo.

 

Las viñetas son de El Roto (El País), Eneko (20M) y de Manel Fontdevilla (Público)
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Manuel Martin Perez

Diseñador gráfico y aprendiz de Bartleby. Escribiendo cosas que no publica y ganando concursos literarios sin importancia desde que tiene uso de teclado. Actualmente copresenta y guioniza el espacio de radio “Jerez en positivo”, en Onda Jerez Radio. Debuta como firmante en La Réplica.

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    19 Réplicas

  1. Luis Garrido

    Es muy sencillo de entender, la izquierda cada vez es mas corrupta, defensora de la inmigración y no de la población local, me remito a casos como bruselas, francia y demas. Sin limites claros y con cada vez mas tendencia al marxismo ya no busca la igualdad de las personas sino la tercera via que decia Marx. Porque esta a la deriba pues bien simple, juega con nuestro pan, nuestro bienestar y no lucha por defender los derechos de los demas sino unicamente de los suyos. Mira al señor Iglesias y su me caso con quien haga falta para llegar a la moncloa.
    Como dices, una lastima. . . . .

    • kiko tuba

      El señor Iglesias se casa con quien haga falta? no lo creo, únicamente si es de izquierdas, no veo a Podemos con el PP o con ciudadanos por ejemplo, sí lo veo con compromís en Valencia, o con el PSOE , en la Comunidad Valenciana se han tenido que juntar Compromís PSOE y Podemos para gobernary echar al PP de Rita y Camps. (Investigados en casos de corrupción graves)
      Respeto tu opinión Luís, pero no juegan con nuestro pan y nuestros impuestos el actual Gobierno con enormes casos de corrupción , recortando en Educación y Sanidad y privatizando lo que pueden para hacer negocio? PP y Psoe son partidos viejos corrompidos por el poder, necesitamos sangre nueva que se preocupe por todos de una vez por todas. Estoy harto de ver los plenos del congreso medio vacíos.
      Salud y Buen año!

  2. Isidro

    En realidad es al revés: los partidos de izquierda han abandonado a la clase obrera. Son ellos los primeros que manejan falsos conceptos como el de “clase media trabajadora”. Son ellos los que anteponen la defensa de las minorías frente al grueso de la clase obrera. Y luego no se explican por qué pierden votos.

  3. Benoit

    Yo creo que es la precarización del empleo, la “des-culturización” y distracción masivas con televisión y medios digitales y el engaño capitalista que utilizando estos medios crea un ansia por posesión de objetos inútiles lo que ha convertido a la clase obrera en lumpen al servicio de los capitalistas.
    La sabia corrupción dirigida por las élites de los cabecillas sindicales es la guinda.

  4. Javier

    Los partidos llamados de izquierdas, fundamentalmente socialdemocratas( PSOE, Podemos, IU,..) no se diferencian mucho en sus programas de los de la derecha. De hecho han abandonado el Marxismo como ideologia, para ellos la lucha de clases es algo pasado, la clase obrera, los asalariados, los proletarios, ya no existimos.En ESpaña aceptaron la transicion de la monarquia franquista, aceptaron innumerables pactos sociales a costa de los trabajadores, traicionaron los intereses ideologicos de la República,se conciliaron con el trono y el altar y ahora quieren que confiemos en ellos. Anda que les den

  5. Anonimino

    “Izquierda caviar”. La definición que lo dice todo de sus intelectuales y dirigentes.

    El artículo no puede estar más equivocado: es la izquierda, que, como tú, ya no se ensucia, la que ha abandonado a la clase obrera. No te enteras de nada, chaval.

  6. c

    hoy en dia en esPPañistan
    gana quien es APOYADA POR ls PPresioduistas y las encuestas cocinadas y la PPropaganda
    a pesar de ls casos de demostrada corruPPcion

    y en la izda solo esta Podemos
    lo demas son trePPas :
    ¿ pero  para que saca Garzon el tema de
    revisar la confluencia asi ? …justo
    antes de que sacara un video
    diciendo que es marxista cuando PI tbn lo es …
    cuando llevan revisandolo desde el verano en reuniones
    para ¿ acusar o/ y lavarse la cara ?
    Pienso que ls de IU salvo Anguita.Madrazo, nunca han sido d fiar :
    NO veo que IU se de la caña en
    hacer oposicion como Po y Monedero, ni siquiera en yutube que es gratis y les darian pasta…salvo para repetir que son marxistas y que les hacen el vacio…
    …siempre se quejan qe les hacen el vacio…

  7. yomismo

    Los trabajadores en la puta cadena dicen que pa que me den por culo mejor un profesional, los sindicalistas han traicionado a los trabajadores y votar a la izquierda es lo mismo que votar a los sindicatos, al final nos dan por culo por la derecha y por la izquierda.

  8. Iso9660

    El titular está mal. Realmente la izquierda hace muchos años que ha abandonado la clase obrera. Realmente no hay izquierda en este país y la clase obrera se ha dado cuenta de que da igual quien gobierne.

  9. AlejandroDeFaria

    El artículo se equivoca en casi cada punto que toca. No fue la Clase Obrera la que abandona el pensamiento y el accionar revolucionario, fue la izquierda la que se desentendió de los intereses reales de los trabajadores y las grandes mayorías explotadas. En el tan cacareado Mayo Francés y pese a todos los lastres que cargaban los izquierdistas encima, diez millones de obreros fueron a la Huelga por semanas con tanto ímpetu y energía que De Gaulle tuvo que huir a Alemania para planear un contraataque armado si la cosa se volvía Revolución Y Estados Unidos amenazo a la URSS que si los comunistas tomaban el poder era la Guerra Mundial; estos cedieron al chantaje. Y después de ello Italia, Alemania, España (pese a Franco), Inglaterra y los propios Estados Unidos se llenaron de huelgas que en más de una ocasión aglutinaron a millones de trabajadores hastiados de la miseria capitalista. Hasta bien entrado los ochenta hubo huelgas que estremecieron el mundo “Desarrollado” y “Subdesarrollado” por igual. Mientras los proletarios peleaban con pasión y de modo multitudinario, los intelectuales se dedicaban a analizar el mundo en cómodas poltronas universitarias y en salones profesionales. Olvidaron por completo aquello que en vez de interpretar el mundo había que transformarlo y que personas como Lenin, Trotsky, Rosa Luxemburgo pagaron con su vida la determinación de usar su poder intelectual para la causa Obrera. O quizá lo recordaron muy bien y el miedo fue lo que los hizo apoltronarse. No lo se. Lo que si se es que la traición no fue de los obreros a la izquierda sino de esta hacía ellos. No veo porque los obreros deberían apoyar a gentes que no está dispuesta a combatir junto a ellos ni por ellos.

  10. Los partidos políticos tienen innumerables problemas y es cierto que la izquierda se divide y la derecha no.
    La derecha es del poder, con unas políticas o las contrarias. Pero creo que dejamos de lado una cuestión importante.

    LA GENTE NO QUIERE SER POBRE. En una sociedad donde la competencia en las apariencias es brutal nadie quiere estar en el lado de los perdedores. La solución encontrada ante este problema es la única que está en manos de los pobres ¿dejar de serlo? No, dejar de parecerlo. La conciencia de clase es inexistente porque nadie quiere tomar conciencia de su pobreza. Nadie nacido después de 1970, por lo menos.

    Ello nos lleva a que la conciencia de clase nunca es de uno mismo como pobre, sino de los demás. Y nos encontramos con que los votantes de los partidos más a la izquierda en España no son los pobres. Son los formados. Son aquellos que tienen una formación que les permite coger distancia e identificarse con los problemas de los demás.

    Los votantes de “extrema” (tan extrema como para pedir pensiones o sanidad, ya ves tú..) izquierda en España no son los “chavs”. Las clases populares jóvenes no quieren sentirse pobres, quieren sentirse capitalistas, y tener sus Adidas. Y publicarlo en instagram. Y si la cosa está jodida, habrá que apretarse el cinturón, porque como dice la viñeta de este artículo: la bolsa está fatal. Ay! la bolsa!

  11. Alberto

    En mi opinion las organizaciones de izquierda han abandonado a la clase obrera desde que se profesionalizaron y se transformaron en una izquierda aséptica, incapaz de entrar de forma profunda y seria en los grandes problemas de la sociedad: inmigración, territorialidad, monarquía, cambio climático, memoria histórica… Parecen llegar con un discurso tardío y contradictorio a la realidad mientras otras organizaciones no de izquierdas son capaces de mandar mensajes sólidos y directos simples de asimilar por la mayoría de la población. Aquí también entraría en juego el bajo nivel reflexivo y crítico de una gran parte de la población principalmente debido a un sistema educativo fallido a la hora de crear ciudadanos críticos e independientes y un discurso mediático muy sesgado hacia la perpetuación del régimen vigente.

    Sobre el artículo aunque no coincido en algunos puntos creo que es interesante ver otras ideas y crear debate.

    Un saludo.

  12. Carolina

    Réplica a “tú”: ” Los votantes de la izquierda son los formados. Son aquellos que tienen una formación que les permite coger distancia e identificarse con los problemas de los demás.” Ja ja ja. Tú confundes formados con pijo progres. Los votantes de podemos no es que sean formados sino que son hijos de funcionarios y políticos, “niños de papá” y pijo-progres. Hay una diferencia.

  13. Carolina

    Efectivamente es la izquierda la que ha abandonado al trabajador y no al revés como dice el artículo. Y lo han sustituido por defensa de minorías (en perjuicio de los intereses del trabajador español) . Y para seguir teniendo votantes pues recurren a propiciar la inmigración, legal o ilegal que es la base de su nuevo electorado, y defender políticas LGTB, y otras historias que poco tienen que ver con los derechos de los trabajadores españoles.

  14. Replica a “Carolina”.

    En algún momento, de hecho, fui a poner pijo-progres. Es feo, pero sí, es gráfico. Así que en ese título te doy la razón. Son hijos de funcionarios, hijos de empresarios, hijos de periodistas, hijos de parados permanentes, hijos de panaderos, hijos de directivos, hijos de muchas cosas (de todos los ejemplos que he puesto conozco al menos a uno). Porque no son hijos de, son personas. Lo que es indiscutible es que son los más formados. Al igual que el votante de Ciudadanos es de media, más joven y formado que el del PP. Es un hecho, nos guste o no. Y no lo digo yo, lo ha dicho siempre el CIS: http://www.huffingtonpost.es/2014/08/11/votante-podemos-urbano-es_n_5667693.html

    En cualquier caso, creo que lo importante es ¿quiere el obrero ser representado como tal? ¿quiere un partido propio?. Mi respuesta es que no. No en las nuevas generaciones. No, porque ni hay conciencia de clase, ni se la espera.

    ¿La respuesta es ir a buscarle o es convertirse en el Frente Nacional de Le Pen (como parece que se sugiere veladamente en muchos comentarios)?

    Yo desde luego lo tengo claro, el Frente Nacional y yo no tenemos una sola idea en común.

  15. Carolina

    Me he equivocado al decir que los votantes de Podemos son hijos de funcionarios e hijos de papá . No; el ciudadano que le dio su voto fue el que se sintió engañado por la clase política y los “indignados”. Podemos y sus dirigentes (estos sí, Pijo-progres) , se sirvieron del desencanto y rabia de la gente para medrar y como buenos hijos de funcionarios, ideólogos de tres al cuarto y gente que no ha dado un palo al agua en su vida, pues colocarse en la poltrona y a vivir!.
    A la gente no se la puede engañar durante todo el tiempo y ya se ve la tendencia de voto de Pablenin, Echeminga, Irene, Espiblack y los suyos.

  16. Carolina

    Muy gráfico, como tú dices, que no tengas una sola idea en común con el Frente Nacional, el partido más votado en primera vuelta en Francia. Ahí se ve lo alejados que estáis la izquierda oficialista de los problemas del pueblo.

  17. Omar rivas

    La clase obrera, el pueblo y la izquierda que tienen un modo de vida trabajador, que son los que producen la plusvalía que necesitan los ricos de la derecha para vivir por que se la expropia, se la adueña para comprar cualquier tipo de bienes desde unos zapatos hasta un centro comercial y pare de contar lógicamente que es producto de quien siempre termina pagando los desmanes de de los dirigentes y este es nada menos que el pueblo trabajador quien transforma la materia prima en los productos que posteriormente son consumidos por las grandes masas y se convierte en el Producto interno bruto de cada uno de nuestros pueblos, es quien genera la riqueza que después le es negada; si los dirigentes que traicionan las causas de su lucha, deben ser desplazados por ella y los trabajadores mas avezados, deben tomar el liderazgo que los corruptos han abandonado y liberar de nuevo banderas reivindicativas que le son propias, la izquierda es el pueblo trabajador y esta allí.

  18. Carolina

    Las banderas reivindicativas de la izquierda son que entren cuantos más inmigrantes mejor, que los gays, lesbianas, transexuales y bisexuales se puedan operar a cargo de la Seguridad Social si quieren y cosas por el estilo.

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