25 de septiembre del 2017
La Réplica La Réplica La Réplica La Réplica La Réplica



Aquellos que me conocen bien saben que no soy muy proclive a verter mi opinión política.

Suelo ser bastante reservado en este y otros asuntos que implican posicionamientos personales y que contribuyen  al incendio en el que habitan los radicales y los contumaces.

Y aún me reservo más mi opinión política en estos tiempos de gatillo fácil en los que, tras dos campañas electorales al parlamento, los gestores de la cosa pública han pasado a ser los gestados por la cosa pública, convirtiendo algo tan importante como la política en un trasegante circo sin pan y en un Moisés catatónico que ha dividido las aguas de la opinión usando las tablas de la ley del simplismo y el reduccionismo, convirtiendo así el complejo debate político en una gresca pueril y en un marrullero gaterío de redes sociales.

Y digo circo, aunque bien podría decir farsa.

Durante estos días, y gracias a la abstención del bloque socialista (o al menos, de su mayoría), el desgobierno de los 300 días llega a su fin, y Mariano Rajoy volverá a gobernar. El presidente -y el equipo- de Gobierno más inoperante, inepto, influenciable, huidizo e ignorante de nuestra ya no tan joven democracia volverá al puesto de más alta influencia de la política nacional.

antonio_hernando

Y me gustaría volver a señalar lo de gracias al bloque socialista, porque ahí está la clave de la gran farsa. Asistimos estas horas atónitos a un hecho sin precedentes:

La decapitación de Pedro Sánchez -cuyo sobrenombre ya se debatirá en los anales de la política entre “El guapo” o “El breve”- por parte de verdugos con un hacha en una mano y una rosa en la otra, ha servido como preámbulo para llevar a cabo uno de los movimientos políticos más ruines, ponzoñosos y vergonzantes que se recuerdan: la ruptura de un partido consigo mismo, con sus ideales originales y con sus propios votantes con el fin único de perpetuarse en posiciones de influencia y poder, desde aquellos lugares donde tienen, de manera perpetua, influencia y poder: el repugnante caciquismo moderno andaluz personificado en la apoltronada Susana Díaz, la lengua envenenada de dinero de Felipe González o los barones dandy de Extremadura, Castilla la Mancha o Murcia, exudando ranciedad e impostura. Es terrorífico y revelador que sean las cabezas electas de las comunidades más pobres y castigadas por las políticas de austeridad quienes vayan a permitir un nuevo ciclo de políticas similares. Con la perniciosa excusa de “es un tema de responsabilidad de estado”, han rematado la farsa.

Esa es la estatura moral de quienes nos representan, y, más desalentador que eso, esa es la idiotez supina de quienes les votamos.

elkoko

Así vio El Koko Parrilla la abstención del PSOE. Es autor de viñetas habitualmente en Revista Gurb y Nueva Revolución.

Y lo peor: la gran farsa se ha destapado a plena luz del día, sin movimientos velados, sin complejas campañas de manipulación de la opinión pública. No hacían falta. Nos han entumecido, nos han sedado y nos han dejado incapaces de reaccionar. Lo han conseguido.

La gran farsa, señoras y señores, ya la conocíamos, pero ha sido expuesta de manera flagrante y descarada: no hay un PP o un PSOE. Sus diferencias públicas son accesorias, baladíes. Sus peleas y puyitas, un teatrillo panfletero con el hemiciclo como un solemne decorado de cartón piedra. Al cabo, han demostrado ser exactamente el mismo partido con la misma finalidad: perpetuarse en las posiciones de poder e influencia,  facilitar la desintegración de las democracias y acabar con la soberanía de los estados -si esto no está ya muerto desde hace años-. Llevar a cabo una nueva transición occidental, un nuevo modelo universal: de la democracia a la plutocracia.

golpe suave

Y vuelvo a señalar y voy acabando, que para no gustarme opinar de política, llevo un rato ya: esta farsa basada en una traición, la de un partido y su ideología -no diré una traición a sus votantes, porque muchos de sus votantes tienen más de burgueses y apesebrados que de socialistas y para llevar a cabo una traición tiene que haber alguien que se sienta traicionado- no tiene tanto de importante como hecho consumado que como farsa descarada; como un movimiento impúdico que demuestra de forma estremecedora que los intereses personales, los conflictos de ego y la pelea por el poder de muchos políticos o caciques de la política están muy por encima del bien común, que los votantes que sustentan a estos partidos políticos son ninguneados y despreciados de forma sistemática, tratados como un puro medio hacia un fin, dando lugar a un temible espacio entre las élites y las bases y abriendo brechas insalvables entre la punta y el fondo de la pirámide social.

Caiga quien caiga, aunque sea la propia estructura de partido – porque estarán de acuerdo que si hay algo triste y revelador, es contemplar a un histórico partido socialista gobernando por un gestora-.

Y, ¿quién sabe? Igual en un futuro no muy lejano acaban fusionándose PP y PSOE en un gran partido. Se me ocurre un buen nombre: Soces: Socialismo Español. Con su Ministerio de la Verdad y su policía del Pensamiento incluidos.
Y, ya que estamos, con un cuerpo de bomberos que se dedique a quemar libros.

The following two tabs change content below.

Manuel Martin Perez

Diseñador gráfico y aprendiz de Bartleby. Escribiendo cosas que no publica y ganando concursos literarios sin importancia desde que tiene uso de teclado. Actualmente copresenta y guioniza el espacio de radio “Jerez en positivo”, en Onda Jerez Radio. Debuta como firmante en La Réplica.

Últimas entradas de Manuel Martin Perez (ver todo)

Tags: , , , , , , , ,

    2 Réplicas

  1. T&T

    Creo que el problema es que tanto Podemos como IU son tan “rupturistas” como el PSOE: ningún partido que cuente con el beneplácito de los medios de comunicación va a poner en juego la estructura del estado burgués-RE78-democracia que actualmente sufrimos

    Los medios de comunicación españoles son los más traidores y paniaguados de Europa, en el resto de Europa hay cobertura mediática a otras opciones, ahí tenemos el caso de Grecia, donde está el KKE, ANEL o AD. Si la situación económica empeora, que parece que así será, veremos “Rodeando el congreso” a organizaciones de ultraizquierda o ultraderecha, pero por ahora toca ilusionarse

    Y la ilusión, la “farsa”, no es solo socialista, está dentro del congreso

Participa libremente y desde el respeto. Del debate nos enriquecemos todos.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para ofrecerte una experiencia de usuario óptima. Si sigues navegando estás dando tu consentimiento a nuestra política de cookies.

ACEPTAR
Aviso de cookies