16 de noviembre del 2017
La Réplica La Réplica La Réplica La Réplica La Réplica



Una imagen dice más que mil palabras. En este caso, esta foto que, hace diez años, realizase Tuca Vieira, dice más que diez mil. No obstante, permítanme la osadía de escribir sobre ello.

A la derecha, Morumbi. Significa “colina verde” en lengua tupi. Una de las zonas más ricas y pudientes de Sao Paulo.

A la izquierda, separados tras un muro, Paraisópolis. Mucho dista de un paraíso, salvo para las cucacarachas y las ratas. Tiene más de 70.000 habitantes.

Brasil ha sido en los últimos de años, junto a países como India o Sudáfrica, sinónimo de desarrollo, de país emergente. Nada más lejos de la realidad. La brecha entre ricos y pobres es enorme. Y no somos quién los españoles para darles lecciones. Según el Informe que realizó este año Oxfam de cara al Foro Económico Mundial de Davos que se celebró en enero, somos el segundo país más desigual de Europa tras Letonia y el país con el sistema fiscal menos efectivo para revertir dicha situación.

Sao Paulo es la ciudad de Brasil con mayor número de personas viviendo en suburbios. Y esta foto, por más gráfica que sea, no muestra tanto la desigualdad de Brasil. En ese edificio con piscinas no viven los más ricos, ni en las favelas de al lado viven precisamente los más pobres. Las diferencias, cualitativa y cuantitativamente, son mucho mayores.

Una casa en Morumbi puede costar en torno a los 700.000 dólares. En el otro lado del muro, 14.000 chabolas componen una favela en la que, hoy por hoy, no cabe ni un alfiler más en aquel entramado laberíntico a base de arcilla, madera y ladrillo. Sin embargo, continua creciendo anualmente con mayor densidad de pobres por metro cuadrado. Incluso en la favela, los precios han subido, y los brasileños de Paraisópolis pagan 400 reales por una habitación en una casa de la favela: más de 130 euros.

Su creación, en cambio, no ha tenido las mismas vicisitudes que en Lima.

Paraisópolis y Morumbi - La Réplica

Según la Prefectura de Sao Paulo, en 1921, el terreno que pertenecía a la Hacienda de Morumbi se parceló en lotes para su venta. Muchos de los que compraron esos terrenos no terminaron poseyéndolos, o dejaron de tributar correctamente por los mismos. Aquellos terrenos fueron abandonados por el Estado y por sus potenciales compradores, dando lugar a una ocupación informal de las mismas a través de pequeñas huertas y terreno para el ganado. En los 70 comenzaron a aparecer las primeras chabolas, y el contraste entre aquellas chabolas y las casas lujosas que iniciaron a construirse en los 80 fue cada vez más latente hasta hoy.

La vida en las favelas y el estigma de vivir en ellas ha creado un sentimiento bastante controvertido dentro de quienes se han criado en las chabolas. Se trata de personas que optan por buscarse la vida dentro de la favela, en lugar de luchar contra el estigma social que les acompaña cuando salen del suburbio para buscar trabajo fuera del mismo. Es el caso de un testimonio que recogía el periódico El Mundo. Ana Carla Jesus Santo, de 17 años, declaraba que es mejor “quedarse dentro”: “ Antes trabajaba en una peluquería de la avenida Giovani Gronchi, en el barrio rico, y no me gustaba. No valoraban mi trabajo y nunca nada estaba bien. Aquí trabajo y estoy muy contenta. Quiero vivir aquí hasta que me muera, hasta la eternidad.” Se trata de personas que, tras sufrir el rechazo social y sintiéndose estigmatizadas por el lugar del que provienen, prefieren no salir más allá de los muros. Quizás una victoria para ella, pero una derrota para Brasil.

 

Favela de Paraisopolis - Claudio Rossi - SP - 2013

Favela de Paraisopolis – Claudio Rossi – SP – 2013

Hay habitantes de Paraisópolis que incluso, a raíz de la célebre película “Ciudad de Dios“, la llaman “Ciudad sin Dios”. Socorro Santos, de 62 años, en unas declaraciones a El Mundo, asegura que, aunque nos cueste creerlo, la realidad siempre supera la ficción.

A pesar de lo aquí expuesto, hay que reconocer los logros que tuvo Brasil durante el gobierno de Lula. Así, las Naciones Unidas y la prestigiosa Fundación Getulio Vargas en su estudio “De vuelta al país del futuro” han mostrado que, desde 2003 hasta 2013, gracias a la labor del Gobierno (como por ejemplo, los programas de asistencia social como Bolsa Familia o los sucesivos incrementos del salario mínimo) y a la baja inflación que se ha dado en Brasil, más de 40 millones de personas han salido de la que ellos llaman clase E (extrema pobreza) hacia clase C (clase media-baja), lo que supondrá más de 100 millones de personas en 2016, un porcentaje indispensable y clave para las grandes decisiones del país y para las elecciones. El hecho de que se haya reducido la pobreza no se traduce en que pueda omitirse la enorme brecha que aún existe entre los más ricos y los más pobres en uno de los países más desiguales económicamente de la región.

ciudad_de_dios

Este muro se construyó a finales de los 80 y los principios de los 90, y la única bibliografía documentada al respecto es posible encontrada en el libro ya citado en la bibliografía inicial de este especial: el libro “Ciudad de Muros” de Teresa Pires do Rio Caldeira. Más de 20 años de muros materiales entre quienes nacen con poco, que no son los que menos, y quienes nacen con mucho, que no son los que más. Sin embargo, hablamos de “máses o menos” materiales. A las mentes de esos niños, y al desarrollo de tanto los de un lado como de otro, ambos son víctimas de un hecho tan inhumano como injustificable. Por entonces, sus alcaldes fueron Luiza Erundina (de 1989 a 1993) y Paulo Maluf (1993 a 1997), de izquierdas la primera y de derechas la segunda, pertenecientes al PT y al Partido Progresista respectivamente. Se le reconocen  a Luiza Erundina la implantación, promoción e impulso de acciones municipales para combatir la pobreza y desigualdad en Sao Paulo, si bien tales medidas no fueron del todo eficientes a la vista de los datos de la por entonces cuarta ciudad más grande del mundo, aunque sí mejoraron sus niveles de pobreza. De hecho, hoy, es considerada por el sitio web “Ao mestre com carinho” una de las 100 mujeres más destacadas del siglo XX. Por su parte, Paulo Maluf, no continuó con aquellas medidas promovidas anteriormente por Luiza Erundina y ha visto su reciente carrera política marcada por acusaciones de corrupción y otros delitos. De hecho, este año, fue condenado a tres años de prisión en Francia por blanqueo de capitales.

Distintos hechos, protagonistas, precedentes y caras. El mismo resultado: muros que no responden a los problemas de la desigualdad, sino que crean otros nuevos, como la segregación, la discriminación y la bipolarización de la sociedad, en nombre, presuntamente, de la seguridad.

Próxima parada: barrios de San Salvador, El Salvador, un desconocido para muchos y uno de los países con menor cobertura mediática y difusión del continente latinoamericano.

 

Bibliografía:

– Yasmina Jiménez – Historia de una desigualdad visible – Diario El Mundo, 26 de enero de 2015
– Gary Duffy – Brasil: la clase media de las favelas – BBC Mundo, 18 de Septiembre de 2007
– Ada Myriam Felicié – La desigualdad y exclusión en la Sociedad de la Información – Revista Puertorriqueña de Bibliotecología y Documentación (2003) (5)
– Calvin Dexter – Entrevista a Tuca Vieira “La desigualdad no es fácil de plasmar en imágenes” – quesabesde.com – 13 de septiembre de 2012
– Juan Arias – Disminuyen las desigualdades y crece la clase media en Brasil – El País [Internacional] – 8 de marzo de 2012- Carlos Haag – ‘Desigualdad sin par’, seminario sobre los dilemas de la
segregación social brasileña – publicación de marzo de 2010, Revista Pesquisa Fapesp
– Maria da Glória Gohn – Morumbi: o contraditório bairro-região de São Paulo – Scientific Electronic Library Online – Agosto de 2010
– Ciudad de Muros, Teresa Pires do Rio Caldeira, 2007 Editorial Gedisa S.A. (Barcelona)
– Moisés Moraes – Uma mulher em movimiento: Luiza Erundina é destacada como uma das 100 mulheres do século XX – aomestrecomcarinho.com.br

The following two tabs change content below.

Alejandro García Maldonado

Licenciado en Derecho, ha colaborado en diversos medios como El Confidencial, Claridad Digital, El Turbión, El Importuno y Cubainformación. Autor de las obras "Testigos cegados" (2011) "Transcripción del Manifiesto Comunista" (2012), "Al resguardo del tilo rojo" (2014), "Tra due anime" (2015) y "Son de Lirios" (2016). Ha realizado estudios sobre proyectos biográficos coordinados por la Bernard Lievegoed University y dirige el proyecto literario "Etreso Biografías". Actualmente realiza un "Postgraduate Diploma of Journalism" dirigido por el National Council for Training of Journalist e impartido por la University of Strathclyde.

Últimas entradas de Alejandro García Maldonado (ver todo)

Tags: , , , , , , ,

Participa libremente y desde el respeto. Del debate nos enriquecemos todos.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para ofrecerte una experiencia de usuario óptima. Si sigues navegando estás dando tu consentimiento a nuestra política de cookies.

ACEPTAR
Aviso de cookies