21 de marzo del 2019
La Réplica La Réplica La Réplica La Réplica La Réplica



Después de cada protesta viene una aceptación con peros, selectiva, calculada.

La tolerancia restrictiva no es tolerancia, es restricción.

Si te parece bien la lucha feminista “pero no el lobby feminista” (o el lobby lgtbi, etc.), es que no te parece bien la lucha feminista o lgtbi.

Reconocer una reivindicación implica reconocer el derecho a hacer lobby, a ejercer presión por unos derechos de manera organizada, institucionalizada. Las subvenciones se critican con los datos sobre dichas subvenciones sobre la mesa. Lo que no son cuentas, son cuentos.

La restricción confunde lobby con radicalismo, cuando lobby es simplemente organización. Una organización que generalmente lima los extremos, negociando y tratando de ampliar la reivindicación al máximo número de personas posibles. El ejercicio del lobby conduce forzosamente a la moderación planificada, no a lo contrario.

Radicalismo es ir a la raíz. Si no es radical, es meramente folclórico, o un señuelo electoral. Se deben solucionar los problemas de raíz, con una perspectiva a largo plazo, trufada de madurez y absorbiendo las nuevas energías, igual que incorporamos los adelantos tecnológicos a nuestra vida cotidiana.

Nada que temer, en definitiva. Salvo las consecuencias de los dos cafés que me he tomado esta avanzada mañana.

La fotografía salió en Público.

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Andrés Villena

Andrés Villena

economista y doctor en sociología. Ha trabajado en la redacción de varios periódicos digitales y ha colaborado en medios de comunicación como El Plural, Telecinco, Público, Ctxt, Bez, Alternativas Económicas y El Español, entre otros. Ha sido investigador y profesor auxiliar en la Universidad de Málaga, en la escuela EUSA de Sevilla, y realiza trabajos de consultoría en comunicación y análisis de datos para instituciones públicas, privadas y del Tercer Sector.
Andrés Villena

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    Una Réplica

  1. ROC

    El feminismo actual no es radical, ni va a la raíz de nada, es más, yo diría que es bastante tibio

    Yo por reivindicación “radical”, entiendo enfrentamientos con fuerzas del orden en las calles, pero en el feminismo actual no veo sabotajes, ni bombas, ni algaradas, ni piedras, ni enfrentamientos militares, ni encierros, huelgas de hambre, etc

    España ocupa el quinto país del mundo, detrás de Noruega, Islandia, Suiza y Eslovenia, donde mejor se trata a las mujeres. Yo creo que hay que seguir trabajando hasta llegar al número uno

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