26 de abril del 2017
La Réplica La Réplica La Réplica La Réplica La Réplica



El año en que Macaulay Culkin se quedó solo en casa, Richard Gere se fue de putas. Bueno, él no, el personaje que interpreta. Aunque bueno, quién sabe, a lo mejor el propio Gere gustaba de lupanares. En Pretty Woman, el actor daba vida a Edward Lewis, un producto de la era Reagan, un yuppie apuesto y calientabragas que, sin embargo, no es afortunado en el amor.

Lo tiene todo, tiene casas, tiene yates (lo mismo no aparecían en la película, pero debía tenerlos, seguro), tiene cochazos, pero no tiene una buena mujer que lo acompañe a su casa a sus cenas de gala, a sus actos protocolarios, a sus aventuras de cama (que si se hace solo, se llama masturbación)…¡Ay, la media naranja se le resiste! Así que, en mitad de una fiesta, decide pasarse por el peor callejón de Nueva York para contratar los servicios de una prostituta callejera que resulta ser Julia Roberts, digo, Vivian Ward, y que resulta tener mejor cara que una muchacha que se está preparando las oposiciones para Correos. Se la lleva a un hotelazo, la agasaja con fresas y champán y ella, claro, está que no se lo cree. No porque él sea Richard Gere, recordad que está interpretando un personaje, aunque todos en el cine se den con el codo, diciendo: “No es nadie, el Gere”. Está flipando porque alguien, por fin, la está tratando como una mujer, no como una vulgar prostituta. Como una mujer o como los estándares morales de la época decían que había que tratar a la mujer. Él se queda tan prendido de sus encantos, unas piernas de infarto, por ejemplo, que resultan no ser de Julia Roberts, esta vez, sí, hablamos de la actriz, que en el cartel y en algunas escenas usaron una doble de cuerpo, que le propone ser su prostituta exclusiva durante una semana por la módica cantidad de 3.000 dólares. Entre el dinero y que el Gere tiene el tipo que tiene, ella no puede decir que no. Entended que es una oferta difícil de rechazar.

pretty_woman_vivian

Ella tiene una amiga, que también es prostituta, que se da cuenta de que en la pareja hay algo más que una mera transacción cárnica. También aparece por ahí el director del hotel de súper lujo, que hace buenas migas con Vivian y no ve nada mal que un yuppie se haya llevado a una prostituta a su negocio, por muy Beverly Wilshire exclusivo que sea. En fin, al final, claro, todo acaba genial, ella fuera de la calle, y él con novia, que era lo que más deseaba en el mundo porque, al fin y al cabo, lo del dinero era un hobbie y él era yuppie porque, a ver, con Reagan en la presidencia, qué iba a ser.

Hay muchos que le achacan a Pretty Woman que su historia sea tan inverosímil. Que alguien con la cara y el dinero del personaje de Richard Gere no tendría necesidad de irse de putas y que, debido a su estatus, tendría a las mujeres comiendo de su mano. Muy poquito machista el comentario, por cierto.

pretty_woman_pelicula

Pero todos sabemos que para irse de putas no hace falta ni ser feo, ni tener poco dinero. Basta con tener pene. Como pene tenía, por ejemplo, Hugh Grant cuando fue descubierto, en plena refriega sexual, con Divine Brown, una prostituta bastante conocida por las autoridades locales. Hugh Grant, alguien tan poco sospechoso de ser pillado en el asiento trasero de un coche con una prostituta como Richard Gere. Y en Los Ángeles, en pleno Sunset Boulevard. Como si Hugh Grant, mientras paseaba por Beverly Hills, fan de Pretty Woman él, hubiese pensado:

-¿Que Pretty Woman es mala porque la gente no se cree que un tío tan guapo y rico como Richard Gere haya contratado a una puta? Me cago en mi sangre, CHOFER, pare usted aquí que me gusta la mulata esa.

-Pero señor, esa muchacha es una prostituta y se puede meter en un lío.

-El honor de Pretty Woman está en entredicho. Pare usted, por favor.

hugh-grant-divine-brown

A Hugh Grant le costó su escarceo un poco, pero mereció la pena: ahora nadie podía decir que la historia de Pretty Woman era descabellada.

Además de ese puntito inverosímil que tiene, ¿Por qué nos encanta odiar Pretty Woman? Pues por el hecho, qué duda cabe, de que ha sido emitida 20 veces por TV. Y la película tiene poco más de 25 años. Es como si alguien, en la sala de reuniones de programación de las cadenas, pensaran:

-Este año hay gente que ya tiene capacidad de razonar. Debemos hacer que conozcan la bella historia del putero redimido y la ramera casquivana que encuentra quien la salve de las calles.

-¿Está hablando de Pretty Woman, señor?

-Claro.

Y así, todos los años, cuando el jovencito y la jovencita tiene capacidad de razonar, puede ver Pretty Woman y sabrá que, aunque esté podrido de dinero, él, y ella sea una prostituta de la calle, siempre podrán encontrar su hueco en la vida. Para que luego digan que la televisión no piensa en nosotros.

The following two tabs change content below.

Antonio Bret

Nacido a finales de los 70 en el sur de España, Antonio Bret estudia producción de cine y TV pero se dedica, durante dos años, a contar historias de copleros en “Se llama Copla” de Canal Sur. Cinéfago y heterosexual solo de cintura para abajo, es fan de Lucio Fulci, David Cronenberg, Hayao Miyazaki y Mónica Naranjo. También es adicto a los one hit wonders de los 80 y el porno de los 70. Rechaza la depilación púbica y quiere abrazar, un día, a Phil Collins
Tags: , , , , , , ,

Participa libremente y desde el respeto. Del debate nos enriquecemos todos.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para ofrecerte una experiencia de usuario óptima. Si sigues navegando estás dando tu consentimiento a nuestra política de cookies.

CERRAR