27 de julio del 2017
La Réplica La Réplica La Réplica La Réplica La Réplica



Asisto atónito a declaraciones y noticias que únicamente pueden ser fruto de un juego de poder. Un juego de poder en el que los mismos que acusan a Venezuela de falsear la verdad y realizar una campaña en Madrid para lavar su imagen, recurren en nuestro país y en nuestros medios de comunicación a sucias artimañas peores que las que critican.

Analicemos de qué manera:

1) Estableciendo una clara financiación Podemos-Venezuela. Sin más indicio que el hecho de que algunos de sus miembros, a título personal y antes de que se naciera esta formación política, hayan recibido remuneración del Banco del Alba por ciertos trabajos de investigación (institución que, por cierto, incluye también a Bolivia, Nicaragua, y otros países, lo que parece no resultar de interés).

2) Propagando a los cuatro vientos y de forma reiterada que Venezuela antes de Chávez era poco menos que el paraíso latinoamericano. Criticar los defectos del gobierno venezolano es lícito, hacer alusión a la violencia y la inseguridad del país, también; ahora bien, decir abiertamente que el anterior régimen caciquil de Venezuela, donde las clases altas poseedoras del petróleo tenían todo y una buena parte del resto del pueblo ni tan siquiera figuraba en los censos, es faltar vilmente a la verdad.

Veamos algunos datos:

Según el periódico británico “The Guardian”, el desempleo venezolano en 1999 se cifraba en un 14.5%, frente al 7.6% de 2009. La pobreza extrema en el mismo rango disminuyó del 23.4% al 8.5% (cifrándose en 2011 según el Banco Mundial en un 5%, es decir, al nivel de España o Alemania por esas fechas, e inferior cabe mencionar a la actual en España si atendemos a los datos de Cáritas). La mortalidad infantil por cada mil nacimientos vivos registrados descendió de 20% a 13%. Y las mejoras sociales no quedan ahí, la pobreza se ha reducido del 62,1% de 2003 al 31,9% de 2011, según los últimos datos del Banco Mundial, siendo Venezuela en la actualidad, el país con menor desigualdad y con la distribución de la riqueza más justa de América Latina, según el coeficiente Gini.

Otro de los logros a destacar de la tildada como Revolución Boliviarana es la escolarización, habiendo declarado La Unesco a Venezuela como país “libre de analfabetismo” al caer la tasa del 9,1% al 4,9%. Como advertirá el lector, ninguna de las fuentes de información de las que han sido extraídos estos datos puede tildarse de “bolivariana”.

Uno de los mayores logros de Chávez fue el programa de alfabetización

Uno de los mayores logros de Chávez fue el programa de alfabetización

Pero analicemos el lado negativo de la balanza. Ha aumentado considerablemente -y de forma muy preocupante- la criminalidad, un dato digno de mención. La corrupción también era y sigue siendo un problema acuciante del país. Los medios occidentales deberían citar este conjunto de datos, no únicamente las sombras que tan rentablemente explotan para encauzar nuestras opiniones.

Tampoco estaría de más indagar sobre si estos fenómenos se producían en los periodos históricos inmediatamente anteriores o no, con lo que comprobaríamos que, aunque algunos sí han aumentado en la etapa actual, no son ni mucho menos inherentes o únicos del proceso chavista. Numerosos expertos tratan de dar una explicación histórica citando como punto de partida la devaluación económica de 1983, por aquel entonces ya existía un expolio de las clases altas y una corrupción sin mesura, dando lugar posteriormente a jornadas de saqueos y la virulenta represión policial en el estallido social conocido como “Caracazo” (BBC Mundo).

Una cosa debería quedar meridianamente clara en honor a la verdad, a Venezuela pueden y se le deben criticar muchos aspectos, pero eso no justifica dejar deliberadamente en el tintero aquella información que concierne a sus logros, ni mucho menos establecer que anteriormente Venezuela era rica y segura sin más (a menos que añadieramos la coletilla “pero únicamente para las élites empoderadas”).

3) Propugnando que Podemos propone un modelo antisistema, radical y marxista. La lista de apelativos es larga: “castro-chavista”, “neocomunista”…etc. Todos ellos sacados a la palestra en uno de tantos intentos de demonización mediática, lo cual falta nuevamente a la verdad. Este es quizás el aspecto más paradójico de las críticas hacia Podemos ya que, curiosamente, casi todas se centran en él. Sí, miembros conocidos de esta plataforma han realizado trabajos para Venezuela. Sí, algunos de ellos se reconocen abiertamente marxistas. ¿Pero qué plantean para nuestro país? Si las personas se molestasen en apagar la televisión y leer las propuestas programáticas de esta plataforma, caerían en la cuenta de que no sólo casi todo lo que se dice acerca de ellas es absolutamente incierto (como que vayan a usurparle su segunda vivienda en Torrevieja), sino que de facto son planteamientos muy comedidos y mucho más moderados de lo que los medios quieren hacernos creer. Cercanos, en definitiva, a las socialdemocracias del norte de Europa. ¿Nos mienten? ¿Por qué plantean un modelo similar? Fácil, no hay inquina ni felonía alguna tras ello. Como explicaba en otro artículo el periodo histórico y político actual es el que es, y la idiosincrasia propia del continente y de nuestro país también son por suerte y por desgracia las que son. En definitiva, se trata del único cambio factible en el corto y medio plazo realizando una lectura concreta de las condiciones actuales. Una concesión pragmática en pro de mejorar tan alarmante situación social en nuestro país. Patriotismo, pero no del individuo que lleva una pulserita rojigualda, no, del que mira por sus conciudadanos inclusive por encima de su propia bandera y sus propios símbolos.

El Rey Juan Carlos apoyaba la dictadura argentina sin complejos. Hoy nadie se acuerda.

El Rey Juan Carlos apoyaba la dictadura argentina sin complejos. Hoy nadie se acuerda.

4) Doble rasero para con la defensa de los derechos humanos. Se trata de un tema de debate infinito. Baste con recordar algunos sucesos de actualidad como la muerte de un indigente a tiros por la policía de Los Ángeles hace unos días, o la del periodista Edgar Quintero en Colombia el 2 de marzo. Parece razonable elucubrar con que no veremos a Eduardo Inda increpando en los platós a los contertulios de Podemos para que condenen semejantes actos con el rostro impreso de los fallecidos entre sus manos. Es más, nuestra nación ha tenido lucrativos tratos con diversos regímenes cuyo respeto por los derechos humanos es cuanto menos dudoso, como el acercamiento y respaldo a Guinea Ecuatorial, o los negocios con la dictadura militar de Videla en Argentina (sobre los cuales recientes documentos demuestran que el propio Rey Juan Carlos fue encargado de facilitar acuerdos, nuestro campechano ex-monarca). La violación más flagrante a la imparcialidad va un paso más allá, atribuyendo y levantando el calificativo de dictadura según nos ha convenido, como demuestran las comisiones de Aznar por conseguir adjudicaciones en la Libia de por entonces nuestro amigo Gadafi, o la venta de 6.000 pistolas, 631 granadas de mortero y abundante material antidisturbios a la propia Venezuela de Chávez entre 2000 y 2003. Por otra parte, la lista de regímenes que viviendo continuas muestras de brutal represión actual o históricamente, simplemente son obviados en los medios, sería considerablemente extensa.

Queda demostrado que a nuestros informadores y gobernantes les produce una honda indiferencia el respeto por los derechos humanos. Las noticias terribles sobre Corea del Norte y Venezuela que copan nuestras portadas, abren los telediarios, y provocan exabruptos en los debates televisivos, no son sino tristemente un mero pretexto. Un subterfugio para criminalizar injustificadamente cualquier vía que trate de sortear el sistema neoliberal por el carril izquierdo. Y en algunos casos cualquier intento de ganar soberanía nacional en un panorama en el que los capitales, instituciones y empresas supranacionales cada vez poseen mayor protagonismo sobre nuestras decisiones.

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Mario Siles García

Ingeniero, escritor, pintor por hobbie y activista por necesidad. En definitiva, un hombre renacentista que aúlla desubicado en plena era de la especialización.

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    9 Réplicas

  1. Pingback: Podemos, Venezuela y la manipulación mediática

  2. Juan Pablo

    Primero que nada, enhorabuena por tu artículo, que muestra un sentido común que hace mucha falta para evitar caer en el “hooliganismo” en el que caen tanto gente de izquierdas como de derechas. De hecho tú dices: “a Venezuela pueden y se le deben criticar muchos aspectos, pero eso no justifica dejar deliberadamente en el tintero aquella información que concierne a sus logros”. También hay que decir que: “a Venezuela pueden y se le deben elogiar muchos logros, pero eso no justifica dejar deliberadamente en el tintero aquella información que concierne a sus fracasos”.

    Como bien dices, queda clarificar si el gran problema con la violencia que tiene Venezuela ya estaba ahí cuando llegó Chávez (vivo en Colombia y puedo afirmar que la sociedad atinoamericana en general tiene un grave problema con la violencia, sobre todo con el grado de aceptación de la misma) pero eso no debería despistarnos del hecho de que el gobierno chavista ha fracasado en ese aspecto. Y no se trata de un problema menor, desgraciadamente.

  3. La Réplica

    Estamos de acuerdo, Juan Pablo, en que entre el blanco y el negro hay grises. Y que Venezuela da para un análisis profundo y concienzudo. El problema es que en España hay una fuerte propaganda para dibujar Venezuela como el infierno en la tierra. Y en la gente poco leída ese mensaje de los medios de la derecha ha calado. A día de hoy, Venezuela no goza precisamente de la simpatía de los españoles. El amigo Mario Siles denuncia esta tremenda orquesta mediática en favor de una caricatura que se aleja de una realidad mucho más compleja.

  4. Manuel Guerrero

    Venezuela es un país que los españoles hemos conocido recientemente gracias a los medios de desinformación, precisamente porque las políticas económicas no son del agrado de nuestros gobernantes, las desigualdades y violencia en Venezuela son históricas y no es consecuencia del chavismo.
    Enhorabuena por tu artículo tan clarificador Mario

  5. Francisco Martínez Arellano

    Felicito a Mario por el artículo.
    Me interesa destacar dos elementos dentro de mi ignorancia de campo, pues no he estado en latinoamérica.
    Por un lado rebatir ciertas afirmaciones de la “caverna mediática” encabezada por Inda y Marhuenda. La más inverosímil es la de llamar dictadura al regimen venezolano, cuando Chávez que yo sepa, fue elegido dos veces en elecciones democráticas y con supervisión internacional. Que durante el mandato de Chavez o Maduro pueda haber represión, no lo rebato porque no se a qué nivel se produce, pero lo que tengo claro es que no somos, ni mucho menos un país que pueda dar ejemplo de una democracia de alto nivel. Ya en el periodo de la transición tuvimos a los GAL, una larga tradición de torturas en calabozos mayormente de Euskadi y finalmente y sin ser exaustivo la reciente LEY MORDAZA.
    El otro elemento que me irrita sobre manera es la identificación de PODEMOS con el regimen venezolano, como bien apunta Mario, por el hecho de haber trabajado algunos de sus miembros para el Banco del Alba, que incluye a Venezuela entre otros paises, pero lo más importante para mí es que esos trabajos se produjeron mucho antes de que surgiera siquiera la idea de PODEMOS.

  6. La Naranja Peleona

    Un artículo genial, desgrana de una manera clara y concisa esta situación dando muchos más datos y referencias que muchos de los políticos, pseudo-periodistas y contertulios televisivos que, con discursos más banales y vacíos llegan y calan más en la sociedad que este tipo de artículos.
    Un gran pánico ante un ‘contagio’ inminente en España del caso Siryza en Grecia es el causante de esta situación que, a mi parecer, les aleja aún más de la ciudadanía por dejar en evidencia reiteradas veces su falta de realidad, autocrítica y consistencia en sus discursos y promesas.

    Bravo !

  7. Mario Siles

    En primer lugar gracias a todos por vuestro tiempo y vuestros comentarios. No puedo sino corresponderos con una respuesta, aunque en parte ya lo hayan hecho los compañeros de La Réplica tan certeramente y con tanta prontitud.

    *Juan Pablo. Estoy contigo, buena parte de la denominada izquierda tiende a mitificar ciertas etapas o procesos sin analizar también sus fracasos. Lo cual es inherentemente insano si algún día aspiramos de verdad a un cambio y a un nuevo modelo social. Quizás este sea uno de los defectos que imbuye el sentirse “oposición” durante tanto tiempo, el caer en el romanticismo de la derrota y dedicarnos únicamente a la crítica al sistema que consideramos rival sin percibir nuestros propios fallos y sin promulgar una vía factible para edificar algo distinto en consonancia con los periodos y las situaciones históricas que nos ha tocado vivir. Por otra parte, me habría gustado extenderme sobre la violencia en Venezuela que como dices no es ni mucho menos un asunto banal, pero eran demasiados puntos a abordar… meditaré hacerlo en algún artículo posterior.

    *Manuel Guerrero. Los mass-media ejercen una influencia sobre la opinión popular enfermiza, que a veces roza lo kafkiano. Lo vemos cuando un político miente impunemente y de forma reiterada, ¡a sabiendas de que es tan fácil desmentirles como tirar de hemeroteca! ¿por qué lo hacen? porque poseen la capacidad de hacer llegar cientos de nuevas falsedades a su potencial electorado por cada desmentido. Por eso pueden permitirse contradecirse de un día para otro, o lanzar viles calumnias para debilitar a su adversario que se desmontarían en un abrir y cerrar de ojos. Rebatir argumentos ya no tiene importancia alguna para ellos. En algún lugar leí que somos la generación que mayor informacion recibe y que estamos continuamente expuestos a cientos de estímulos como nunca antes lo estuvo el ser humano. Tanto es así que como contrapartida, carecemos de la capacidad de someter a análisis esa información. Tomamos nuestras decisiones en base a eslóganes e ideas preconcebidas. Por todo ello es extremadamente complejo combatir a este cuarto poder y en esta situación, razón por la cual la modesta labor que ejercen plataformas como La Réplica es más necesaria que nunca.

    *Francisco Martínez. Más me dolía a mí escuchar en todas las tertulias la comparativa Chávez-Hitler, que no sólo es endiabladamente absurda (como tildar de socialistas a los nazis, por mucho que usasen el término del “nacional-socialismo” e incluso cierta retórica socialsita para acaparar votos), es que carece de toda base teórica. Hitler fue aupado políticamente por las clases altas alemanas, y en 1933 nombrado a dedo canciller haciendo uso de Hidenburg para tal cometido. Después vendría el incendio del Reichstag con la acusación a los comunistas, y la represión contra las organizaciones de de izquierda, cuyos partidos políticos juntos (KPD y SPD) le habían superado con creces en unas elecciones libres y realmente democráticas.

    *La Naranja Peleona. Respecto al papel de los medios me remito a la respuesta que le he dado al compañero Manuel Guerrero. Está claro que la situación en Grecia ha hecho que “el viejo fantasma”, al menos en un modo más pragmático y supeditado a la escena actual, recorra nuevamente Europa. De ahí la furibunda carga de los medios contra Podemos. Como ejemplo de disparidad mediática… ¿alguien ha puesto en tela de juicio la financiación de Ciudadanos? por poner un ejemplo…

  8. Rafael

    Mario Siles, gracias por tu artículo. Nada que objetar, la situación de Venezuela está en los medios por el auge de Podemos, si no, habría pasado por debajo de la mesa. Estoy en desacuerdo con los datos a los que haces mención en el punto dos. Doy por hecho que eres consiente de que los datos publicados por The Guardian o en Banco Mundial son “oficiales”, aportados por los estados, que no es lo mismo a los datos “reales” o verídicos. No es cierto que en Venezuela haya una cifra de paro del 7.6%, tampoco es cierto que la pobreza extrema sea solo del 8.5%. Y sabes lo peor? nunca sabremos esas cifras porque estas son manejadas y recabadas por instituciones estatales que están total y absolutamente polarizadas. Podría explayarme hablando de la crisis institucional, o la división de poderes, pero no quiero aburrir.

    El cuanto al coeficiente Gini este no aplica en Venezuela, puedes hacerlo, pero el resultado es erroneo, motivo? este o toma en consideración el control cambiario que desde hace mucho tiempo lleva generando una cantidad de distorsiones terribles. Cuando se habla de Veneuela el control cambiario no lo puedes obviar, porque este es un aspecto que explica infinidad de cosas, como por ejemplo el nivel adquisitivo, el desabastecimiento, la falta de medicamentos, la corrupción y un largo etc. Lo que te quiero decir es que al establecer un tipo de cambio absurdo para las importaciones, los viajes y los servicios el resultado para la economía termina siendo demoledor. Un breve ejemplo, si a un empresario le aprueban un cupo en dólares le resulta mucho mas rentable revender esas divisas en el mercado negro que utilizarlas para importar la materia prima necesaria para producir, generando un tipo de negocio detrás de cada cupo que literalmente desangra al país.

    Si te interesa el tema de la violencia en Venezuela échale un vistazo a los trabajos de investigación realizados por el Dr. Alejandro Moreno Olmedo, profesor de la UCAB y director del Centro de Investigaciones Populares de Caracas. Por desgracia es la única persona que profundiza y explica la violencia sin hacer uso únicamente del argumento de la pobreza y la exclusión.

    Saludos.

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