28 de abril del 2017
La Réplica La Réplica La Réplica La Réplica La Réplica



Si la velocidad de calentamiento de la temperatura del agua es menor de 0,02 °/minuto la rana se queda quieta y se muere al final de la cocción. Mientras que a mayor velocidad la rana salta y se escapa.

Esa afirmación forma parte del llamado Síndrome de la rana hervida, un concepto que intenta explicar por qué las personas aguantan situaciones que parecen insostenibles.

La extrapolación es fácil, sólo requiere de un par de cambios. Imaginemos que somos la rana. Imaginemos, también, que en lugar de estar en una olla con agua lo estamos en una llena de mierda: corrupción, contaminación, derechos sociales menguantes, machismo, homofobia… y cada vez esta olla aumenta su temperatura, cada vez que hay más casos de corrupción, más injusticias, más cuñadismo como dogma, cada vez que eso sucede la mierda nos ahoga más –sube la temperatura de esa olla imaginaria–; pero como lo hace de manera paulatina nosotros no nos damos cuenta. Y aguantamos. Aguantamos sin decir nada porque somos malditas ranas que no queremos ver lo que nos rodea.

En la era de la posverdad, la vorágine tecnológica y digital, la saturación de información, en esta era que nos toca vivir, la reflexión está muy poco valorada. El tiempo es tan veloz que nos fuerza a acostumbrarnos también a mayor velocidad; tenemos mayor capacidad de adaptación, pero al mismo tiempo perdemos la capacidad de filtrar las injusticias, las situaciones vejatorias. No filtramos nuestro propio descenso de derechos. No porque no podamos sino porque no hay tiempo para aprender a hacerlo; cuando apenas logramos caminar ya nos están obligando a correr una maratón. Estamos casi programados para quemar etapas sin notar que se consumen a nuestro paso. Como las ranas en esa olla, no percibimos el caos real que se está gestando, la proximidad de una muerte por ebullición que acabará con nosotros sin ser conscientes de ello.

Sucede que a menudo nos consideramos seres superiores a cualquier otro animal que puebla este planeta, cuando en realidad no dejamos de repetir los mismos patrones, nos comportamos de la misma manera sólo que incurriendo en una metodología más elaborada, un disimulo mayor de nuestros instintos. Intentamos ocultar nuestra naturaleza, pero no lo conseguimos; algunos se han dado cuenta de ello y no dudan en aprovecharse de ello. Son los que yo llamo los amos del cazo y la olla.

Ya está ocurriendo. Con la situación social actual debería haber manifestaciones en las calles prácticamente a diario; en lugar de eso asistimos a superfluos y banales debates en redes sociales que no dejan de ser una competición para ver quien la tiene más larga, quien hace el chascarrillo más gracioso y que usuario se alza con mayor cantidad de menciones y Me gusta.

Más allá de ese escaparate, el vacío más absoluto. Tras la mampara del postureo social se esconde el ejercito de ranas apelotonadas en la olla a presión llena de mierda infecta. Por si fuera poco, cuando una de esas ranas se da cuenta de lo que está pasando y trata de avisar al resto, éstas se revuelven irónicas y tachan a la disidente de loca, extremista o radical. Porque desde fuera de la olla nos llega una voz que dice que todo podría ser mucho peor, que podríamos estar en un estanque lleno de depredadores que nos podrían comer; mejor quedarnos dentro de la olla, que estaremos tranquilos y calentitos.

Así están las cosas, con el síndrome de la rana hervida cada vez más evidente, cada vez más irreversible; y la olla creciendo a medida que se meten en ella los pobres animalitos, insensatos e insensibles al aumento de temperatura. Nos estamos cociendo.

Todos, en mayor o menor medida, sabemos que nos hemos convertido en ranas, pero parece que el riesgo de dejar de serlo nos asusta más que el hecho de servir como acompañamiento para una buena sopa hervida que los de arriba degustarán mientras nadan en dinero en lugar de mierda. Porque no son nosotros. Porque no son ranas. Son los dueños del estanque y de la olla en la que van meter la cuchara.

The following two tabs change content below.

Alejandro F. Orradre

¿Escritor? || Coleccionista de blurays (480) || Bolaño || Librópata || Miembro de la PAE || Escribo cosas raras en @murraymagazine y @Neupic

Últimas entradas de Alejandro F. Orradre (ver todo)

Tags: , , , , , , , , ,

Participa libremente y desde el respeto. Del debate nos enriquecemos todos.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para ofrecerte una experiencia de usuario óptima. Si sigues navegando estás dando tu consentimiento a nuestra política de cookies.

CERRAR