13 de diciembre del 2017
La Réplica La Réplica La Réplica La Réplica La Réplica



Es humanamente imposible hacer valoraciones objetivas tras unas elecciones. Nuestro país, guste o desencante, es un país de trincheras. Es un país que prefiere gritos sobre gritos que debates ordenados. Es un país en cuyas Cortes, los que guardan silencio (si es que no andan vociferando desprecios a quien habla sobre la tribuna) raramente lo hacen para escuchar y comprender a quien habla, sino simplemente esperan su turno de palabra para leer lo que ya le han preparado. No todos. Ni puede meterse a todos en el mismo saco ni aceptarse aquello de que todos los políticos son iguales, porque no es cierto. No se trata de caer en simplismos. Tampoco en derrotismos.

Los resultados son los que son. O nos dicen que son los que son. Hemos de reconocer todos, guste o no, la victoria de la derecha en las elecciones, porque no tenemos pruebas de lo contrario.

Pero si somos demócratas, debemos ir más allá y ser críticos con nuestro propio sistema electoral. No porque haya ganado un partido corrupto, sino porque nuestro sistema de voto no es seguro. Es por ello que pienso que hemos de estar todos de acuerdo en que el voto ha de cambiar. Nuestro sistema electoral no tiene un control estricto sobre lo que sucede en los colegios electorales con las urnas, y cualquier persona que haya estado como interventor, apoderado, presidente, o del modo que sea, en una mesa electoral, sabrá a qué me refiero.

pablo_iglesias_votando

Todo se ha desarrollado y se ha mejorado a través de la innovación tecnológica. Quien va al aeropuerto para coger un vuelo, puede enseñar la pantalla de su Smartphone. El vecino amigo del alcalde, si quiere ir al médico, puede pedir la cita a través de su ordenador. La abuela que vive sola, puede disponer de un colgante que, de caerse en casa, llama automáticamente al servicio de urgencias.

Sin embargo, para el voto, para el cimiento básico de lo que llaman la fiesta de la democracia, no existe apoyo tecnológico. No se ha procurado en España jamás que el voto electrónico se instale en nuestro sistema, algo que sí existe ya en otros países. En Alemania, Holanda, Suiza, Reino Unido… y Venezuela. Hasta el país del mal cuenta, en palabras de observadores internacionales, con un mayor control sobre lo que sucede con el voto desde que el ciudadano, a través del mismo, se desprende del mismo y transmite su voluntad.

En septiembre de 2000, la Comisión Europea presentó el Proyecto Cibervoto, con el objetivo de demostrar “elecciones en línea plenamente verificables que garantizan la privacidad absoluta de los votos y el uso de terminales fijos y móviles de Internet”. ¿Oyeron alguna vez tras más de quince años que se hablara de él? No, ¿No se preguntan por qué?

papeletas

¿Cómo se atreve este maestro Liendre a poner en duda el sistema electoral de España? Llegado a este punto del artículo, si quien se ha hecho tal pregunta no ha cerrado el mismo para, qué se yo, escuchar los últimos golpes y gritos de Álvaro Ojeda, explicaré por qué no es posible una confianza plena tal y como está configurado.

En ocasiones, faltan votos, y la mesa electoral no queda impugnada. ¿Cómo que faltan votos? Cuando llegamos con el DNI a la mesa, el ciudadano que allí está coge su fosforescente amarillo y con esmero subraya tu nombre. Inexplicablemente, cuando llega el recuento, faltan votos. ¿Por qué? Bueno, han pasado más de mil personas por esa urna, y contando votos, alguno ha podido extraviarse haciendo el recuento. Y si esto pasa, ¿se vuelven a contar todos? No, “porque no da tiempo”. ¿Qué se hace con los que faltan? En blanco. Y olé. Hasta aquí no creo que a nadie le extrañe, no es que solucionar así las cosas en nuestro país nos suene precisamente a chino (por cierto, chino, como el Partido Comunista Chino).

Entonces, si hacen así, ¿cómo hacen luego para que cuadre todo? Porque los votos, hasta donde pensamos, han de llevarse luego al juzgado competente escoltados por la policía. Pues no, sus votos no van al juzgado, sino las actas finales. ¿Y qué pasa con los votos depositados en la urna que solo han sido contados una vez? Van a la basura. Es decir, ¿sólo quedan como prueba de las elecciones unas actas finales pasadas a mano por los tres ciudadanos que conforman la mesa? Sí. ¿No se contrasta y corrobora a posteriori con los votos físicamente? ¿Qué votos? Tus votos están ya en la basura. “Y no hay tiempo”.

quesito_electoral

En el caso del Senado, la broma es mucho más esperpéntica. Su escrutinio es ridículo. Como si de elegir al delegado de 5º de Primaria se tratase, se van poniendo X en el rectángulo que hay junto al nombre del postulante a senador en cuestión, y luego se suman las más de doscientas, quinientas o novecientas X. Una a una, con el dedo debajo y las gafas de cerca sobre la nariz. Además, no tiene por qué elegirse tres senadores. Hay quien elige solo a un senador, o a dos, luego tampoco debe cuadrar posteriormente el número de votantes multiplicado por tres. De nuevo, quien está en la mesa, se encuentra poniendo X a diestro y siniestro con un margen muy pequeñito de que no ponga las X donde le salga de donde ustedes ya saben. Una vez más, sin recuento, ni control, ni revisión. Y es que, repitan conmigo “no hay tiempo”.

Por último, nos encontramos con los votos por correo: cuando los componentes de la mesa electoral llegan por la mañana, se les hace entrega del fajo en cuestión. Se encuentran todo el día en aquella mesa y se cuentan los últimos. De nuevo sin control alguno. De nuevo a la libre conciencia de quienes se hallan en la mesa de turno. Una vez más sin recuento ni ninguna persona que controle lo que sucede. Parece que no os enteráis, “no hay tiempo”.

No hay tiempo para mejorar nuestro sistema electoral.

No hay tiempo para ser más diligentes y dotar de un mayor control a la democracia de nuestro país.

No hay tiempo para cambiarlo porque tal y como está, al igual que nuestra Ley Electoral, todo está genial.

No hay tiempo porque si bien su reglamentación legal al respecto es de lo más cuadriculada y maravillosa en su articulado, en la práctica ni es segura ni posee mecanismos de contrastación, recuento y control.

El voto ha de cambiar, porque el voto, tal y como es, no es fiable.

dni_electronico

La implantación del voto electrónico no haría solo del sistema electoral un aparato democrático más seguro, sino que además aumentaría el porcentaje de participación ciudadana. Quizás esto explica por qué no se insiste en ello. Y es que para hacer las cosas mal, sí hay tiempo.

Su voto queda al albedrío de quienes conforman la mesa. Y su voto va a la basura. Y si se da la confabulación de que en su mesa se encuentran dos peperos, socialistos, cuñadanos, podemitas o comeflores del PACMA, no espere que su voluntad transmitida en aquel trozo de papel cuente con el 100% de seguridad de que llegará intacta a las instituciones del Estado.

vota

Nos creemos aleccionadores de la transparencia en un país en el que la corrupción y el dinero negro han sido la panacea de una década. En el que su ministro de Interior no ha dimitido por algo tan escandaloso como usar a la Policía a su favor con fines partidistas, hecho que salió a la luz días antes de las elecciones y que no ha causado eco alguno en las elecciones. Y eso duele, porque en mi opinión, gobierne quien gobierne, quien use el poder para robar del erario público, no debería ganar unas elecciones. Pero esa es mi opinión, y al parecer, no es la de la mayoría de los españoles que se levantaron el domingo del sofá. Aún así, si el voto ha de cambiar, es para que, decidan lo que decidan los españoles, salga ganador quien sin ninguna duda hayan elegido los españoles. Y ese “sin ninguna duda”, a día de hoy, no es posible.

Esta no implantación del voto electrónico me hace venir a la mente otro rechazo (más banal) al uso de la tecnología, como es el de señalar el fuera de juego en un partido de fútbol. Esta comparación puede parecer una falta de respeto ante algo tan serio como unas elecciones, pero los fundamentos de tales rechazos no andan tan lejanos. A fin de cuentas, creo que la no implantación de la tecnología en uno tiene los mismos motivos y fines que en el otro. Y sabemos que no hace falta que se los diga. Además, mal que pese, estamos acostumbrados a que la gente hable de fútbol como si fuera política y de política como si fuera fútbol.

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Alejandro García Maldonado

Licenciado en Derecho, ha colaborado en diversos medios como El Confidencial, Claridad Digital, El Turbión, El Importuno y Cubainformación. Autor de las obras "Testigos cegados" (2011) "Transcripción del Manifiesto Comunista" (2012), "Al resguardo del tilo rojo" (2014), "Tra due anime" (2015) y "Son de Lirios" (2016). Ha realizado estudios sobre proyectos biográficos coordinados por la Bernard Lievegoed University y dirige el proyecto literario "Etreso Biografías". Actualmente realiza un "Postgraduate Diploma of Journalism" dirigido por el National Council for Training of Journalist e impartido por la University of Strathclyde.

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    3 Réplicas

  1. Joseph

    Me puede decir alguien por que nos han robado la democracia y todo el mundo informativo y judicial esta callado? ??? Han hecho el pucherazo que no sólo se pueden demostrar haciendo calculo lógico si no con pruebas evidentes de “pequeños” incidentes por todo el estado ya no solo que encontrarsen sacas llenas de votos de unidos podemos en vertederos ,sino que además en alguna ciudad se han entregado papeletas de este partido que pertenecían a otra circuncisión lo que significa que hubieran sido nulos ,de hecho los que habían sido depositados hasta ese momento ,en el que alguien se quejó más el tiempo que tardaron en sustituirlos fueron nulos, otro retrato más de Españistan, se puede demostrar una y otra vez.. pero sobre todo es increíble que el electorado del partido mas movilizado.. el único que hizo algo nuevo después del 20 de diciembre presentando la confluencia es en teoría el responsable único de un millón y medio de astensiones. .qué son los votos que curiosamente faltan a ese partido ..alguien tiene que decirlo .porque nos tenemos que fiar de un ministro que se burla y se ríe según sus propias palabras de la fiesta de la democracia ?porque debemos fiarnos de una empresa como Indra que aparte de ser partidista está metido en tramas de corrupción por manipulación de datos y es la responsable de estas elecciones a dedo por parte del Partido Popular con un 70% de descuento ?caso de hacer 20d por ser hechas por otra empresa dieron el verdadero resultado? porque es curioso cuando sus amigos son los encargados de recontar siempre hay subida del partido corrupto y cuando por el contrario se hacen las cosas de manera neutral baja este partido ..el dueño de la policía.. el dueño de la manipulación mediatica y judicial. el dueño del dinero del público porque es así son y se comportan como nuestros dueños. .nadie piensa hacer nada ?tendremos que salir a la barricada ?solo se puede arreglar con una revolución ?esto es una dictadura ahí están las pruebas, empezaron por la ley mordaza, para silenciar al pueblo y seguir robando nuestro dinero ,robando nuestros derechos y ahora nos han robado la democracia hace falta algo más o acaso debemos creer que nuestra sociedad a los ladrones a los corruptos a los mafiosos les premia dándoles poder yo no lo creo salud y la Tercera República Federal qué curiosamente en los territorios donde el poder pero es un poco menor los resultados son bastante exactos en relación a lo que se veía y se encuestaba

  2. Juan Antonio

    Sí, muchos/as estamos convencidos del pucherazo, y por nosotros/as no se va a quedar así. Animamos a sumar esfuerzos para demostrarlo.
    Ambos tenéis razón en todo lo que decís.

  3. Isidro

    De acuerdo con que el actual sistema no es fiable, pero le aseguro que el voto electrónico es menos fiable todavía y mucho más fácil de manipular sin dejar rastro. Sé de lo que hablo.

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