25 de mayo del 2020
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Cualquiera que se acerque al género de la ficción, en sus diversos medios (libros, series, televisión, cine, juegos de entretenimiento, etc.), entenderá que Antonio Runa no necesita presentación. Es el fundador y director del podcast La Órbita de Endor, el programa de la fantasía y la ciencia ficción más seguido por el fandom hispano. A finales del pasado año salió publicado su primer libro, A Propósito de Batman, editado por Héroes de Papel, motivo por el cual hemos charlado con él acerca de este ensayo instrospectivo y bien documentado sobre la figura del murciélago enmascarado.

¿Por qué eliges a Batman como objeto de estudio? 

Principalmente porque Batman es mi personaje de ficción preferido de toda la vida. Está lleno de parámetros rígidos en unos casos y moldeables en otros, lo que le convierte en una figura sólida en cuanto a mitología personal, pero que puede adaptarse muy bien a los tiempos que corren indiferentemente de cada época que le toque vivir, y resultando siempre atractivo. Al mismo tiempo, se podría hablar de que, aunque los elementos más icónicos que le rodean son bien conocidos, la gente tiende a interpretar con muy poco tino determinados aspectos sobre él.

En fin, todo comenzó el día que, leyendo un ensayo sobre Batman, los autores aseveraban en la página número dos que Bruce Wayne era más importante que Batman. Un resbalón de gravedad, ya que, aunque esa misma afirmación podría ser aplicable a un Spider-Man, un Iron-Man y otros tantos superhéroes de DC y Marvel, en el caso de Batman en particular resulta ser una metedura de pata de lo más aparatosa. Claro, si alguien es capaz de sacar un libro sin comprender al personaje o habiendo malinterpretado 80 años de Historia, ¿por qué no escribir yo el mío, que llevo leyendo cómics de Batman toda la vida y sé de lo que hablo? Digamos que eso fue un incentivo para mí.

¿Cómo podrías describir el canon de Batman en la actualidad?

A pesar de que ha habido, y habrá, diferentes interpretaciones para cada Batman que hemos tenido en los cómics, y que eso complica mucho el hablar de un canon más o menos férreo, sí que considero que hay unas bases para establecer lo que es y, por contra, lo que nunca debería ser Batman. No faltarán las típicas historias de mundos alternativos donde surgirán ejemplos de Caballeros Oscuros contrarios al que habitualmente solemos encontrarnos en las viñetas; por lo que esas versiones no oficiales pondrán en entredicho lo que yo pueda decir a continuación, pero por normal general los pilares básicos podrían ser los siguientes:

De entrada no es el típico enmascarado que se enfrenta al mal desde un único enfoque. Normalmente podemos toparnos con ejemplos paradigmáticos de superhéroes “soldado” y de sus contrarios en el espectro: Los personajes que combaten con la mente. Batman combina ambas percepciones con gran destreza. Si bien no debemos olvidar que su principal arma es su inteligencia, capacidad de observación, habilidad extrema en el diseño de alta tecnología y sus dotes de deducción, como todo el mundo sabe, posee un entrenamiento marcial depurado y una forma física difícilmente comparable.

Un hombre que no moverá un dedo sin haber revisado todas sus opciones, analizado hasta el más exhaustivo detalle el problema a superar y llegando siempre al momento de operar con los deberes hechos. No por otros motivos se le denomina tanto El Mejor Detective del Mundo como Caballero Oscuro o Justiciero de Gotham. Cualquier profano apostaría por Superman en un enfrentamiento entre el Hijo de Krypton y Batman. Normal. Las capacidades físicas en los cómics tienden a sobrevalorarse.  Los lectores de cómics sabemos que el Hombre Murciélago lleva a su favor varios tantos de ventaja en el marcador.

Además, su capacidad de superación no tiene parangón. Ningún otro personaje de cómic posee la voluntad de Batman para reponerse de cualquier eventualidad que le sobrevenga. Los planes maestros mejor elaborados de sus archienemigos más intelectivos, sí, es posible que hayan podido servir para derrotarle puntualmente. Lo que nadie puede planear es una derrota absoluta y definitiva. Batman probablemente sea el personaje más difícil de vencer (y ya no digamos matar) de todo el panorama superheroico. Y si ocurre, volverá. Siempre volverá. Y pondrá a su enemigo en su sitio.

¿Estás satisfecho con el resultado final de la edición del libro por parte de Héroes de Papel?

Por supuesto. Es un libro con un papel muy agradable al tacto y con una tapa dura casi indestructible (risas). Quizá le hubieran venido bien algunas ilustraciones en su interior, pero para ahorrarnos problemas de derechos, y como es un libro de leer y de reflexionar, y no de ojear, supongo que está bien como está.

¿Cuál es la diferencia fundamental entre Bruce Wayne y Batman?

Batman existe en el mundo real. Bruce Wayne sólo en el registro. Puede parecerle paradójico a toda aquella persona que no ha leído suficientes cómics, pero Bruce Wayne ha terminado convirtiéndose en otra herramienta más para que Batman pueda seguir desempeñando sus funciones como cruzado enmascarado. Es su gadget mejor diseñado. Su “Bat-Alter ego”.

Wayne Industries es una corporación que puede seguir ganando dinero a través de un sistema de gestión que no está automatizado, pero casi. Da igual cuántos tipos con corbatas se sienten en el despacho. La empresa va sola. Más o menos. Bruce Wayne puede disimular que hace el crápula todo el tiempo, pareciendo ser un niño rico que desperdicia la fortuna de sus padres mientras la empresa sigue ganando una fortuna cada hora. Pero todo ha sido exquisitamente orquestado con antelación. Por Batman.

Batman no es sólo un traje y una máscara; es el propósito. Toda la vida de este personaje está enfocada a luchar contra el crimen de la manera más eficiente. Wayne Industries va viento en popa, porque a Batman le hace falta desviar cantidades ingentes de presupuesto a su departamento de I+D, el laboratorio de donde Batman extrae todos sus artilugios. Bruce Wayne es necesario para que Batman pueda seguir con su misión. Quizá en los últimos tiempos, guionistas como Grant Morrison y algún otro, se dedicaran a darle a la figura de Bruce Wayne un papel más serio y responsable dentro de la empresa que lleva su apellido. Pero habitualmente, Bruce Wayne es sólo una excusa para que el pan siga llegando a la mesa, por decirlo así. Obviamente, es más sencillo proteger la identidad secreta de Batman si nadie puede confundir a ese pijo pardillo con el Hombre Murciélago que se juega la vida todas las noches. De ahí el otorgarle a esta representación teatral conocida como Bruce Wayne una personalidad excéntrica y despreocupada.

Batman podría definirse como un héroe, por supuesto, o como un justiciero fuera de la ley a ojos de algunos de los propios personajes de su historia. Pero ¿qué opinas de ese status quo que lo mantiene,  en cierto modo, por encima de la ley? ¿Qué nos hace admirarlo tanto cuando realmente él no sigue un patrón de justicia socialmente aceptado?

Básicamente, es un personaje de cómic. A un lector de cómics le puede gustar leer las historias de Juez Dredd teniendo una ideología de izquierdas, aunque Dredd es, en esencia, un policía fascista que te puede disparar por dejar el coche en doble fila. Es un cómic. Es fantasía. No te llevas allí tus formas de pensar ni tus prejuicios del mundo real.

A mí me preocuparía mucho que un tipo fuera por ahí matando gangsters con una ametralladora M-60 y una calavera blanca en el pecho. Aunque estuviera ajusticiando a miembros del hampa, daría bastante miedo encontrarse algo así en las noticias. Pero es genial saber que en los cómics, ese rol lo desempeña The Punisher a la perfección. Es divertido. Es como ponerse de parte de Hannibal Lecter en una serie de televisión o una película. No lo harías en ese mundo que tienes al otro lado de la ventana, pero un asesino caníbal que mata groseros o violinistas que desafinan en la ficción, es un personaje fascinante.

De Batman podemos decir que hace lo que nos gustaría hacer en nuestra imaginación, pero que jamás haremos porque no tenemos el entrenamiento, la determinación, la locura, los cachivaches, ese coche tan molón y una máscara que nos deje mover el cuello. Y también porque acabaríamos en prisión. O muertos.

Batman es tal vez, uno de los personajes con mayor voluntad del universo DC. Si se propone algo, suele conseguirlo por su capacidad casi infinita de persistir en ello. ¿Qué crees que le impide «dejar de sufrir» por lo que le ocurrió a sus padres?

Yo no creo que haya tanto sufrimiento como responsabilidad en el Batman moderno. Él lleva años obligándose a rememorar el asesinato de sus padres para permanecer en la brecha. La misión de combatir el crimen es todo para él. Quiere evitar más asesinatos como ése. Es su combustible. Superarlo, desde un estricto sentido psicológico, lo superó hace tiempo. Pensar que Batman sigue de duelo es quedarse en la superficie.

Él utiliza ese recuerdo para golpear con más fuerza, idear planes más eficientes y mantenerse dentro de cierto régimen de cordura. Digamos que es un anillo de contención. «Hago lo que hago por esto; porque no puede haber más niños que se queden huérfanos en callejones húmedos y oscuros».

¿Qué opinas de la figura de su antagonista principal, el Joker? ¿Consideras interesante que tenga un origen predefinido o es mejor dejarlo en el terreno del misterio? 

Es mucho más siniestro tener que vérselas con un maníaco homicida y peligroso como no se ha visto nunca cuando no sabes ni de dónde viene ni por qué es como es. Tratar de darle un origen es como poner puertas al campo. Es cercar su oscuridad. Matas totalmente el misterio que encierra. Algunas historias muy bien miradas han pretendido hacernos comprender por qué el Joker es el Joker. En algunos casos incluso justificándole.

Es un error. Joker es caos y muerte. No es ningún antihéroe, ninguna víctima de la sociedad. Es casi un fenómeno sobrenatural. Una fuerza de la naturaleza que viene a por ti, a por todos, y que no puedes analizar porque, en el momento en que somos capaces de ordenar su locura, somos capaces de remediarlo, derrotarle y anularlo. No se pueden aplicar fórmulas ni matemáticas al Joker. O por lo menos no se debería. Prostituir algo puro no es la solución. Aunque sea algo puro dentro de la maldad.

El fandom ha tenido una visión paralela de la relación de Batman con Robin que los acerca a la homosexualidad. ¿Cómo interpretas su relación y por qué crees que surge esta lectura de los personajes por parte de los aficionados? ¿Crees que sigue siendo un terreno tabú, como era antaño, la homosexualidad en el cómic?  

El fandom no piensa eso. Los fans del personaje leen sus cómics y saben lo que hay; los que ven una relación sórdida entre Batman y Robin son los profanos que se dejan llevar por esa visión típicamente machista y retrograda de la sociedad. En fin… Si dos hombres son muy buenos amigos, es que son homosexuales, ¿verdad? Qué estupidez.

Con Batman y Robin pasa lo mismo que con Frodo y Sam en los escritos de JRR Tolkien. La gente no entiende, no quiere entender o le falta amplitud de miras a la hora de comprender el grado de compromiso que pueden tener dos personas dentro del terreno de la pura amistad. Da igual el género. De la misma manera, un hombre y una mujer pueden desarrollar un nivel de camaradería que los lleve a sacrificarse el uno por el otro sin que el sexo se inmiscuya en la relación, ni siquiera la simple atracción.

Los gustos de todos los Robin, empezando por Dick Grayson, el primero de todos y terminando por Tim Drake (el actual Robin, Damian Wayne, aún no sabe qué camino le hará tomar la pubertad), así como los del propio Batman, son, por decirlo así, aburridamente clásicos.

Supongo que es más fácil superar estas metidas de pata cuando pones a hombres musculosos y habitualmente calvos con grandes coches tuneados y diálogos llenos de incorrección. Nadie se atreve a reconocer signos de homosexualidad entre los personajes de Vin Diesel y Paul Walker en la saga Fast and Furious, pero su relación no está muy lejos de la que llevan teniendo Batman y Robin desde hace décadas.  Pero claro, cuando la gente no profundiza o sencillamente no quiere saber, o se lo pones muy, pero que muy fácil, o acabará diciendo enormes gilipolleces.

Existe cierta costumbre de Batman de reclutar chicos para convertirlos en sus aliados y compañeros de aventuras. Chicos que siempre le causan problemas por la tremenda presión a la que Batman les somete. Sin embargo, las chicas llegan a vestir el manto por iniciativa propia y con un claro sentido de la justicia tan admirable como la del propio Batman.  Aun así suelen encontrar las reticencias del murciélago. ¿Pero por qué esta actitud del personaje con las mujeres? ¿Es Batman machista o es, simplemente, un reflejo de la sociedad que lo escribe, de sus guionistas?

Eso no es correcto. Batman jamás ha obligado a ningún niño a meterse a justiciero en contra de su voluntad. La iniciativa propia de vestirse esos trajes de colorines no es sólo propia de las chicas. Todos los chicos lo hicieron también muy alegremente, para que nos entendamos. Batman nunca ha ido por ahí buscando ningún compañero. Más bien diría que los compañeros le salieron al paso y él los aceptó.

La presión del maestro que quiere instruirles con disciplina no es baladí. Van a verse las caras con matones que les matarán si tienen oportunidad, no se puede entrenar a nadie para algo así sin un método rígido y exigente. Prueba en los marines o en las fuerzas especiales, a ver si hay una mamá que te haga tartas de frambuesa para que te enfrentes mejor a los terroristas.

No, Batman es severo porque es necesario. Algunos jóvenes pueden tomárselo como un juego. Batman tiene que decirles que no lo es.Y sólo dos de cuatro (en el caso de los chicos) le dieron problemas. Grayson y Drake fueron dos cachos de pan.

Con respecto al machismo, no creo que haya personaje más abierto de miras y más proclive a defender la igualdad de género que Batman. Normalmente la gente que sólo ha leído los tres cómics indispensables de Batman de toda la vida, ya se aventura a teorizar aspectos complejos del personaje. Le ven comportarse de forma estricta con Carrie Kelly en una obra fuera del canon (magnífica, una obra maestra ese cómic de El Regreso del Caballero Oscuro, pero no deja de ser un universo alternativo), y podrían pensar que está mal gritarle órdenes a esa chiquilla (porque total, qué problema habrá en dejarla a su aire y que se mida con un ejército de psicópatas maníacos y peligrosos que devoran bebés, nah, Batman es un exagerado, ¿no?). No obstante, Batman ha confiado plenamente en las facultades de Bárbara Gordon, Katherine Kane, Harper Row, Stephanie Brown, Selina Kyle o Casandra Cain entre otras muchas mujeres a las que ha respetado de igual forma que a los hombres.

Batman no es machista. Es machista el filtro del que decide mirarle y prejuzgarle de esa forma.

Por eso escribí A propósito de Batman. Hay tantísimas confusiones en este y en otros sentidos, que había que poner algún punto que otro sobre ciertas íes. Este personaje es tan complejo (aunque las películas han ofrecido versiones fáciles de consumo rápido, incluso Nolan lo hizo), que mucha gente acaba malinterpretándolo. Paradójico. Pero cierto.

¿Tienes algún otro proyecto literario en marcha? ¿Sobre qué te gustaría escribir en un futuro si tuvieras tiempo y ganas?

Me gustaría algún día escribir A propósito de Spiderman, y continuar el ciclo con otros personajes, pero… Ya veremos, hay otras muchas cosas antes.

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Alejandro López Menacho
Periodista. Codirector de La Réplica.
Alejandro López Menacho

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