31 de octubre del 2020
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Actualidad

La última réplica

26 octubre 2020 Actualidad

Hace justo ahora seis años fundamos La Réplica e iniciamos una aventura periodística que trataba de alzar la voz, ofrecer un espacio a disposición de quienes no podían salir en los medios generalistas, ayudar y fortalecer las luchas sociales, escuchar a los colectivos olvidados y, en definitiva, escribir sobre causas por las que vale la pena dejarse la vida

Unos minutos. Tan solo unos minutos en la tele y todo un trabajo de meses y meses se viene abajo. Me refiero, como muchos imaginaréis, a las noticias que en varias cadenas nacionales de televisión se hicieron eco de las famosas imágenes en las que se observa una aglomeración de ciudadanos sin guardar la distancia de seguridad en la noche del sábado, durante la celebración del Xera Festival Internacional de Músicas del Mundo en Jerez.

País pandémico

2 octubre 2020 Actualidad

La cuarentena que empezó el 13 de marzo de 2020 no ha terminado todavía. Aunque ha habido la famosa desescalada, existe un rumor que no es audible pero se siente en la piel que dice que lo que está por venir será mucho peor.

Ni se imaginaba lo que significaría aquella experiencia. Miraba ingenuo por la ventanilla alejándose sobre el traqueteo del vagón, reflexivo tras el cristal, obligado a dejar en pausa sus estudios de ingeniería. El extinto servicio militar por entonces ni siquiera era opcional. Debía primero dirigirse a Vitoria para ingresar en el Centro de Instrucción de Reclutas durante un mes.

El triunfador suicida

23 septiembre 2020 Actualidad

Abres un enlace en la red y lees este titular:

“Un hombre se suicida tirándose de un balcón y deja a su familia huérfana”

A partir de esta noticia surgen los siguientes comentarios de los lectores:

-”Todo esfuerzo es poco, nadie se pone en la piel de los héroes”.

-”Si señor, sufriendo por un bien”.

-”Su esposa e hijos cobraron el seguro. Que gran hombre, lo hizo todo por su familia”.

La división de Roma (relato-ficción)

20 septiembre 2020 Actualidad

Se separó la ciudad en dos. En la zona azul los ciudadanos podían circular libremente, estaban abiertos bares, tiendas, parques y cines. En estos establecimientos trabajaban los ciudadanos de las zonas rojas, que solo podían salir de su respectiva zona para acudir a esos puestos de trabajo; fuera del horario laboral sólo podían permanecer en su zona, donde estaba prohibido acudir a parques, bares y tiendas estaban cerrados, algunas casas de apuestas eran la única oferta de ocio a la que podían acceder. Mientras que los ciudadanos de la zona roja solo podían estar en su zona, los ciudadanos de una zona azul podían moverse libremente entre zonas azules.

Atiendan a esta historia.

El 28 de julio de 1900, el rey de Italia, Humberto I de Saboya, cenaba en un restaurante de Monza cuando se fijó en que el dueño se le parecía mucho. Cuando le preguntó su nombre, se sorprendió al saber que se llamaba igual: Humberto. Pero las coincidencias iban mucho más allá. Ambos habían nacido el mismo día en la misma ciudad (Turín), se habían casado el mismo día con una mujer que tenía el mismo nombre (Margherita) y el mesonero había abierto su restaurante el mismo día que el rey había sido coronado. A la mañana siguiente, el dueño del restaurante fue muerto a tiros en una cacería. Pocas horas después, un anarquista se abalanzó sobre el rey y lo asesinó de tres disparos.

El jueves de la semana pasada tuvo lugar un escalofriante y trágico suceso en Jerez de la Frontera. Una mujer discapacitada en silla de ruedas fue presuntamente asesinada por su pareja, un hombre de 55 años, que la golpeó repetidas veces en la cabeza con una machota (un martillo que se utiliza en las obras) hasta causarle la muerte. 

Carta a mi maestro

10 septiembre 2020 Actualidad

Llevo varios días recordando el remanso de aquel tiempo; el gris asfalto de la entrada y las verjas laminadas, con tonos verdinegros, que relataban la existencia de dos mundos parejos y contrapuestos. Maestro, lo recuerdo todo: la arena del patio; las canchas abiertas; el gimnasio que nos parecía inmenso al principio, pero minúsculo al final. Aún escucho el ruido de la sirena sincronizando aquella correspondencia sonora: el eco del patio como una campana que modula y tañe; el silencio de un pueblo dormitorio como un mar en calma.

Días atrás, medio en coña, hacía referencia al estado de psicosis social en el que nos encontramos cual bola de nieve en pendiente descendiente (“Malos días para ser hipocondríaco”; “Joder, dejad ya de enumerar todas las posibilidades de contraer enfermedades y de morir que tenemos hoy, que he perseguido a un mosquito del Éufrates para ponerle mascarilla. Yo no aguanto este sindiós.”).

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