06 de diciembre del 2019
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Es curioso que el cine social inglés, que podría entenderse como un género en sí mismo, no haya tenido su espacio en La Réplica hasta hoy. Ha tenido que ser Matthew Warchus, con su segundo largometraje, Pride, el que nos diera un toque de atención y de paso nos recordara que hacer buen cine no está reñido con el mensaje reivindicativo ni la denuncia social. Ya demostró Ken Loach como se puede agitar conciencias y tomar partido con inteligencia y talento. Fue él quien inició la estela que luego siguieron películas tan rentables y aplaudidas como Full Monty o Billy Elliot. Al fin y al cabo, el quid de la cuestión no reside tanto en elegir una temática concreta como en la capacidad del director para conmover a los espectadores.

Y conmovido anda el activismo, y de que manera, con este relato histórico que enfoca a dos comunidades muy dispares; por un lado, la sociedad patriarcal de los mineros en huelga de un pequeño pueblo inglés, y por otro, la colectividad homosexual de Londres, cosmopolita y en plena liberación sexual, amenazada por una misteriosa enfermedad llamada Sida. Dos colectivos a priori indisolubles que se unen contra los dictámenes de esa señora atroz, liberal y ultraconservadora que fue Margaret Thatcher.

Es el camino a esa unión, a ese entendimiento, lo que está contado con verdadero talento, pues Warchus aborda con frescura, humor y sensibilidad temas realmente serios sin caer en el exceso o en la caricatura. Bajo apariencia de comedia inofensiva, Pride nos sitúa en la lucha de clases, azota al tatcherismo, denuncia la represión policial y aboga firmemente por la diversidad sexual. Con su galería de entrañables y variopintos personajes nos recuerda que estamos llenos de prejuicios estúpidos, se burla del macho alpha, reivindica el papel de la mujer y finalmente, invita a la fraternidad. Es una película con sustancia, esperanzadora, cuyo videoforum podría alargarse durante horas.

Le perdonamos entonces su excesiva amabilidad. Poco importa ese defecto, poco importa que la realidad sea más cruda si Pride te deja en la butaca pensativo, si te preguntas que brindará el futuro a cada personaje, si imaginas un mundo mejor al alcance de tu mano, si sientes que nada tiene sentido si no vives comprometido, valiente, generoso, luchador… libre.

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