03 de julio del 2020
La Réplica La Réplica La Réplica La Réplica La Réplica



Adolfo José Quintana se levantó aquella mañana contrariado y de un humor de perros. La chica colombiana encargada de las tareas del hogar no había ido a trabajar debido al dichoso virus y él y su mujer se veían obligados a prepararse el desayuno e incluso a fregar los cacharros. Se sintió humillado e impotente. «Yo no tengo por qué hacer eso», repetía una y otra vez.

Estaba Adolfo José intentado preparar un café mañanero en su flamante cafetera automática que no atinaba a encender cuando se percató que el Whatsapp del móvil estaba echando humo. Plin, plin, no paraba de sonar. Plin, Plin. Cientos de mensajes de parientes cercanos promovían de una manifestación en los “barrios de bien” de Madrid. Le llegó un cartel con la convocatoria.

Familiares y amigos protestaban aireadamente contra el Gobierno sociocomunista, chavista y antidemocrático del PSOE y Podemos; contra su forma de gestionar la crisis, contra Pablo Iglesias y su intención de robarles el patrimonio tal y como había asegurado aquella mañana García-Abadillo; contra el 8M y “las feminazis”, contra la “paguita” que le quieren dar por la cara “a los vagos para que no trabajen en la vida”. 

Adolfo José se fue calentando conforme iba leyendo los titulares de OKDiario, La Razón y El Mundo. Tras ver el programa de Ana Rosa Quintana lo tuvo meridianamente claro: “Carla, ¡voy a manifestarme! ¡Ten lista la comida preparada a mi regreso!”, le gritó contrariado a su mujer.

Antes, Adolfo José sólo había salido a la calle a manifestarse en dos ocasiones; contra los independentistas catalanes por vez primera en su vida, y en aquel paseo matutino con objeto de eliminar el impuesto de sucesiones y donaciones. Curiosamente ni las llamadas a defender la sanidad pública, ni las marchas por los derechos de los trabajadores, de las mujeres o contra la corrupción de los Gobiernos precedentes, ni siquiera las crisis económicas le habían hecho moverse del sofá de terciopelo de su salón. Pero hoy creía tener motivos más que de sobra.

“¡Se nos va al carajo este país!, ¡con Franco al menos había orden!”, clamaba Adolfo José desde su piso de 380 metros cuadrados en pleno Paseo de la Castellana. Cogió de la mesa del recibidor su antiguo Rolex, su pulserita de España, el Barbour que le regaló su mujer por Navidad, se perfumó con Brummel y fue al cuarto de la limpieza a coger algo contundente; encontró un palo. 

“¿Dónde vas con ese palo?” le preguntó su mujer. “¡A salvar nuestra dignidad!”, respondió Adolfo José y pegó un portazo que se escuchó más allá de Carabanchel

Conforme acceleraba el paso hacia la calle Núñez de Balboa, Adolfo José iba dejando un reguero de inquina. Destilaba odio por la humanidad y orgullo de clase. “La gente de bien”, murmuraba una y otra vez, “¡nuestros derechos!”, gritaba de forma inconexa y hablando solo a paso ligero. Estaba enajenado.

Iba tan contrariado que no pensó ni un momento en las mascarillas ni en los guantes que debía llevar, pese a ser persona de riesgo debido a su avanzada edad. Su conciencia zanjó rápido el despiste: “Soy fuerte y no necesito protección”.

Adolfo José saludó a un par de policías que le devolvieron el saludo con un gesto cómplice. Escuchaba jalear a la multitud ya bastante cerca y entonces se vino arriba.

Alzó el palo que portaba con todas sus fuerzas y, en un acto de locura transitoria, la emprendió a golpes contra una señal de tráfico. POM, POM, POM. “¡Puto coletas!”, pensaba enrabietado Adolfo José. POM, POM, POM. «¡Sánchez dimisión!». Y de repente, cogió todas las fuerzas que le quedaban y soltó un grito desafiante a la multitud: “¡LIBERTAAAAAAAAAAAAADDDD!”.

The following two tabs change content below.
Alejandro López Menacho
Periodista. Codirector de La Réplica.
Alejandro López Menacho

Últimas entradas de Alejandro López Menacho (ver todo)

Tags: , , , , , , , , , , ,

Participa libremente y desde el respeto. Del debate nos enriquecemos todos.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para ofrecerte una experiencia de usuario óptima. Si sigues navegando estás dando tu consentimiento a nuestra política de cookies.

ACEPTAR
Aviso de cookies