12 de diciembre del 2019
La Réplica La Réplica La Réplica La Réplica La Réplica



El 13 de agosto de 1961 la República Democrática Alemana (RDA) gobernada por el Sozialistische Einheitspartei Deutschlands (Partido Socialista Unificado de Alemania) dio orden de levantar un muro en Berlín que rodeara la parte de la ciudad gobernada por Francia, Reino Unido y Estados Unidos, un reparto que tuvo origen en los acuerdos de Yalta y Postdam tras el desenlace de la Segunda Guerra Mundial.

Desde la Alemania del Este se le llamó Antifaschistischer Schutzwall (Muro de Protección Antifascista). Desde el mundo Occidental se le llamó el muro de la vergüenza. Aquel muro dividió la ciudad hasta el 9 de noviembre de 1989, fecha en la que se vino abajo – metafórica y literalmente – y supuso el punto de inflexión que precipitó la caída del Telón de Acero y la descomposición de la Unión Soviética.

El objeto de aquel muro – cuya longitud tenía la evocadora cifra de 155 kilómetros de perímetro – no fue otro que disuadir a los habitantes del Berlín socialista de traspasar la frontera hacia la parte oeste de la ciudad gobernada por los países aliados. Eran tiempos de la Guerra Fría que mantuvo al mundo en vilo por la constante amenaza de una guerra nuclear entre EEUU y la URSS. El muro de obra y hormigón era sólo una parte de la infraestructura de una maquinaria asesina.

Croquis de la fortificación de la frontera dibujada por guardias frontereros. Fuente: 1983 Bundesarchiv, Militärarchiv Freiburg.

Se componía de un conjunto de vallas, alambradas, torres de vigilancia, espionaje, policía y militares armados para disparar a bocajarro a quien intentara no ya saltar, sino simplemente pisar lo que era llamado el pasillo de la muerte que existía tras el muro. Durante años fueron numerosos – e infructuosos – los intentos de cruzar ese muro y numerosas las víctimas mortales que perecieron. Ida Siekmann, enfermera alemana, fue la primera víctima mortal intentando saltar desde un cuarto piso de altura de un edificio adyacente a la frontera en los primeros días de levantamiento del muro.

Foto Ida Siekmann. Berlin Wall Memorial. Fuente: author Brewer Bob. Wikipedia. Creative Commons.

Políticas de memoria

La caída del muro de Berlín dio lugar a la reunificación alemana y en años posteriores se establecieron espacios de memoria que permitiese a los ciudadanos y visitantes aprender no sólo la historia del muro sino las consecuencias y lecciones que se extrajeron y sobre todo las que se deben tener en cuenta hoy día.

Fuente: fotografía archivo personal de Cristina Costales

En Alemania existe una clara y firme política en relación a la memoria del pasado centrada en los supervivientes del nazismo y en la historia de la Alemania del Este. Dicha política se concreta en acciones orientadas a la pedagogía, a la asunción de errores y crímenes del pasado que, por ejemplo,  tienen presencia en los institutos con charlas de víctimas del horror nazi a adolescentes o bien en instituciones como el Goethe Institute donde en su web destaca el 30 aniversario de la caída del muro de Berlín que merece resaltar por su rigor histórico, calidad y un cuidado punto de vista hacia las víctimas.

Fuente: Jürgen Lottenburger. Creative Commons wir-waren.so.frei.de

Trasladado la cuestión a España de sobras es sabido que el debate sobre las consecuencias de la brutal represión franquista no ha tenido un enfoque integral de forma abierta y conciliadora. Además, desde las instituciones, gobiernos y partidos políticos nunca ha faltado tiempo para instrumentalizar políticamente la cuestión de forma partidista, especialmente en época de elecciones. Cualquier iniciativa que surja de amplios sectores de la sociedad que aún piden – y con razón – justicia con los crímenes del pasado, que, por lesa humanidad, no deberían prescribir – pasa inmediatamente por la llamada “dictadura del consenso” o el tamizador de la Constitución que para ello “consagró privilegios, santificó abusos y perpetuó injusticias” tal y como señaló el acertado editorial de El País del 22 de agosto de 1979. Un sabido e injustificado mal menor para evitar otro más grande a costa de derechos fundamentales.

El resultado es que sacar la tumba del dictador del Valle de los Caídos, un lugar de oprobio a víctimas y exaltación al fascismo, ha tardado cuarenta y cuatro años en producirse pero sin que haya supuesto un planteamiento de reconocer y estudiar los miles de cadáveres robados allí yacentes (cuestión que traté de exponer en La Réplica en un artículo sobre la exhumación de Franco). A diferencia del Goethe Institute, el homónimo español Instituto Cervantes, ha sido una correa más del blanqueamiento y manipulación de la historia tal y como denunció el periodista Eduardo Bayona (@e_bayona) en el artículo del diario Público La República no cuenta para los ‘nuevos españoles’.

Muros y neofascismos

La efeméride de la caída del muro casi ha coincidido con la reciente noticia acerca de la superviviente del nazismo, Liliana Segre, senadora vitalicia italiana y deportada a Auschtwitz a la edad de 13 años. Liliana debe llevar escolta policial a consecuencia del reiterado acoso y amenazas a la que es sometida en redes sociales (más de 200 amenazas diarias).

Fuente: autor Mauro Bianni. L’Unitá News. Italia.

No se trata de un hecho aislado. Se trata de un hecho representativo del gran peligro de las democracias liberales occidentales: el resurgir de la extrema derecha, una bestia de la que nos creíamos vacunados o protegidos y que en el caso español, a diferencia de Alemania, al no haber oficializado una condena al franquismo ha acabado facilitando el camino al radical brote de neofascismo representado por el partido Vox y la radicalización de los partidos de la derecha tradicional. Cabe sumar a este peligro otro y es la política imperialista de la Unión Europea donde en el informe del Centre Delàs per la Pau “Levantando muros” denuncia la proliferación de más de 1.000 kilómetros de muros físicos  (seis veces el muro de Berlín), cierre de fronteras, aumento de vigilancia por parte de la UE como medida de protección ante los flujos migratorios muchos de ellos huyendo de guerras.

Fuente: Centre Delàs d’Estudis per la Pau

La celebración de la caída del muro, un hecho del pasado, debería servir de referencia para reflexionar y cuestionar si el modus operandi de la “demos” en la UE y especialmente en el caso de España se corresponde con la verdadera defensa de la democracia y los derechos humanos. Es preciso abordar unas políticas reales de memoria histórica si queremos una democracia efectiva.

La caída del muro permitió también que muchos periodistas e investigadores pusieran su mirada en Alemania del Este. Meses después, un equipo de tres periodistas de TV3 iría a grabar un reportaje sobre la Alemania del Este para el programa “Actual” del Canal 33 de TV3. Fallecerían el 20 de junio de 1990 en en un accidente de coche camino a Leipzig, Alemania.

Sirva este artículo como recuerdo para aquellos que nos dieron a conocer una realidad que pocos conocíamos: Lluís Diumaró, Josep Ylla y Joan Fornell.

The following two tabs change content below.
Avatar

Jesús Sánchez Tenedor

Historiador. Documentalista. Licenciado en Historia del Arte (UB) y en Documentación (UOC) Máster en Estudios Históricos (UB). Tesina sobre "Violencia política en la Transición". Entabla a diario estrechas relaciones con los documentos en los archivos: cuentan cosas que la ficción envidia. La Historia es su ideología. Su hábitat mental es el extrarradio. Su pasado también: Prefiere escuchar, ya que es un arma de sabiduría masiva. El problema es que en las raras ocasiones en que habla, arranca y no para y Fidel Castro parece un aficionado a su lado. Por eso casi nadie le escucha y prefiere tener la razón de los locos que ser un loco de la razón. Fascinado por la Transición, prepara un libro sobre su gran agujero negro: el Caso Scala.
Avatar

Últimas entradas de Jesús Sánchez Tenedor (ver todo)

Tags:

Participa libremente y desde el respeto. Del debate nos enriquecemos todos.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para ofrecerte una experiencia de usuario óptima. Si sigues navegando estás dando tu consentimiento a nuestra política de cookies.

ACEPTAR
Aviso de cookies