03 de agosto del 2020
La Réplica La Réplica La Réplica La Réplica La Réplica



Discrepan los virólogos en cuanto al origen del Paletovirus. Algunos lo ubican en la antigua Celtiberia y otros se remontan a los tiempos de Caín, pero una amplia mayoría coincide en el tratamiento y en los síntomas: niveles de fanatismo disparados, destrucción de la vergüenza, anulación de la ética, morbidez del cerebro o aparición de paranoias, algunas gravísimas e irreversibles.

Puede decirse que el Paletovirus, de la familia de los palurdovirus, es el más agresivo de todos los catetovirus humanos. El espectro clínico de esta infección varía desde la ausencia de signos previos hasta síntomas físicos y conductuales leves o agudos. Esta tipología suele cursarse con temblores, espasmos, alteración del estado nervioso, elevación de la voz, divulgación compulsiva de invenciones y noticias falsas, propensión al insulto, salivación feroz, incremento de la agresividad, difusión del odio y fijación enfermiza con asuntos políticos.

El Paletovirus o Síndrome del cuñao español es básicamente un síndrome paranoico severo con alta capacidad de contagio entre segmentos de población reñidos con la reflexión y el análisis. Se transmite a través del contacto repetido con pseudoprensa y tabloides, determinadas emisoras de radio y TV y, muy importante, en Facebook, WhatsApp o Twitter, donde en periodos electorales, estados de alarmas o crisis nacionales los casos aumentan exponencialmente.

El Paletovirus se perfila por lo común en pacientes con aversión a la lectura, a la reflexión y a la empatía, en personas posesivas, xenófobas, de carácter autoritario y emociones excluyentes, cerriles y reacias al diálogo, propensas a la envidia y a la opinión versada en todo campo del conocimiento, en individuos con emociones patrióticas deformadas o exacerbado nacionalismo, prosélitos de himnos y banderas y apegados a costumbres donde el macho predomina sobre la hembra. En este sector poblacional y generalmente donde las facultades intelectuales estén mermadas por la falta de uso, es donde el Paletovirus o Síndrome del cuñao español causa verdaderos estragos.

No existe vacuna contra el Paletovirus, aunque puede prevenirse y hasta curarse con largos paseos campestres, buenas lecturas poéticas, históricas y filosóficas, meditación, clases de urbanidad, aprendizaje del diálogo y la comunicación, terapias grupales con extranjeros y personas de distinta raza, ideología o condición sexual, infusiones de marihuana y prácticas de amor libre, muy importante. Una vez contraído, el virus es casi incurable y recae en la sociedad la dura carga de convivir en armonía con los afectados, frecuentemente agresivos y peligrosos. Como medida preventiva, la OMS recomienda rehuir su cercanía para evitar provocaciones y posibles contagios o estallidos de ira.

Relájense, que esto va pa’ largo.

The following two tabs change content below.
Avatar

Jose Antonio Illanes

José Antonio Illanes es escritor. Trabaja en la multinacional Red Bee Media como subtitulador para sordos y audiodescriptor para ciegos. Acumula multitud de premios en el campo de la narrativa: Gustavo Adolfo Bécquer, Alberto Lista, Malela Ramos, Ciudad de San Sebastián, De Buenafuente, Gabriel Miró, La Felguera, Tomás Fermín de Arteta... Es autor de "Historias de cualquier alma", "La trastienda de la memoria" y "El azor y la zura", premio de novela Malela Ramos. Es colaborador de la revista cultural Atalaya y ahora de La Réplica.
Avatar

Últimas entradas de Jose Antonio Illanes (ver todo)

Tags: , , ,

Participa libremente y desde el respeto. Del debate nos enriquecemos todos.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para ofrecerte una experiencia de usuario óptima. Si sigues navegando estás dando tu consentimiento a nuestra política de cookies.

ACEPTAR
Aviso de cookies