31 de octubre del 2020
La Réplica La Réplica La Réplica La Réplica La Réplica



Tomás Felipe Carlovich iba en bicicleta por su Rosario, cuando dos cobardes le golpearon para robársela. Tomás tenía 74 años, y como sucediera con Facundo Cabral hace apenas nueve años, unos indeseables aceleraban el ritmo de la vida y de la naturaleza para decidir hasta cuándo podrían estar entre los suyos.

La crísis de 1929 hizo que un trabajador yugoslavo emigrase a Argentina, y el séptimo de sus hijos fue un tal Tomás Carlovich. El ‘Trinche’ Carlovich pasaría a formar parte de la mitología popular en Rosario y toda la Argentina.

Dicen que fue Maradona en una ocasión, cuando llegó a la ciudad de Rosario y le preguntó un periodista ‘¿Cómo se encuentra el mejor futbolista argentino que pisa esta tierra?’, quien le dijo, ‘el mejor jugador argentino que ha pisado Rosario es el Trinche Carlovich’. Bielsa confesaría en una entrevista que fue durante cuatro años a ver al Central Córdoba solo para verle jugar. Se pueden entonces hacer una idea de lo que significó este hombre en la intrahistoria del fútbol argentino de los 70.

Gracias al brillante trabajo de otro hombre que nos dejó hace poco, Michael Robinson, supimos de él en el otro lado del charco, un documental épico en el que logró a reunir a celebridades del fútbol argentino como Jorge Valdano, Jose Pekerman, César Luis Menotti, Juan Carlos Montes, Enrique Wolff, Carlos Aimar, Aldo Poy, Mario Killer o Alfredo Obberti.

‘Lo que hace Messi, lo que hizo Redondo, pero más elegante, la protegía que ni Riquelme, lo que hizo Maradona, él lo tenía ya instalado.’ ‘Una habilidad con la zurda, para pararla, la aguantaba, te esperaba, te hacía el caño, te corría, te esperaba y te la volvía a hacer’. ‘Solo una cosa no hizo en una cancha, centrar y rematar el mismo, y capaz de porque no se lo propuso.’ ‘Salía con movimientos, caños, y tacos, pasando pelota por encima de rivales, si no lo viera yo tampoco le creería.’ Estas son algunas de las perlas que pueden escucharse en el reportaje.

Un jugador de potrero, rosarino, de tierrita en los bolsillos. En la sede bonaerense de El Gráfico así está plasmado. Y las anécdotas que le siguen también. En una ocasión con Central Córdoba fue expulsado jugando en campo visitante por un roce con un jugador del otro equipo, y la afición local comenzó a gritar quejándose por la roja. El árbitro tuvo que readmitir al jugador, porque aquella gente no venía a ver el fútbol. Venía a ver al Trinche. Por entonces a cada partido, los jugadores debían llevar un documento para los papeles que debían rellenar los árbitros. Hasta las juntas directivas de los otros equipos, en alguna que otra ocasión que el Trinche lo olvidó, exigieron que inscribieran al Trinche solo para poder aprovechar y verle jugar, aunque eso significara menos posibilidades de vencer el partido. El símbolo de un fútbol romántico que hoy no existe.

Por desgracia no tenemos vídeos ya que el fútbol de Segunda a duras penas se filmaba. ‘No jugó en Primera porque no quiso’, afirman en el Lido, un bar cerca del estadio de Rosario Central. Dicen que no le gustaba entrenar, que carecía de profesionalidad y disciplina, y que eso fue lo que le hizo no llegar a lo que pudo ser. El Trinche lo niega con cierta picardía en los ojos. La fama de su afición por la noche y los boliches le perseeguía, y sin embargo él eso lo negaba. La contraposición de argumentos no hace sino alimentar su leyenda.

De lo que sí tenemos constancia es de un documento que puede hacer una idea al lector de la repercusión de su fútbol. En 1974, se organizó un partido entre la Selección Argentina y un combinado de la ciudad de Rosario. Justo después de ese partido, harían una gira previa al Mundial que se jugaba en Alemania. El once inicial fue compuesto por diez jugadores de Primera, cinco de Newell’s y cinco de Rosario Central. Solo uno de la Segunda División: un tal Carlovich. El combinado de Rosario ganó 3-1 al combinado nacional.

En Colón y Mendoza siguió jugando el Trinche, y hasta Menotti le incluyó en una preselección jugando en Segunda. El qué pasó es un misterio, pero se desprende de una frase de Menotti lo que fue su historia: ‘Le gustó más jugar al fútbol que ser profesional’.

Sea como fuere, cuando descubra esta figura que hoy nos ha dejado, quedará boquiabierto al comprobar que por primera vez podrá escuchar a los argentinos estar de acuerdo en algo, y es en rendirse en halagos a su figura. Ya que en eso, Argentina se nos parece mucho. País de trinchera y tribuna. El Trinche, como elemento común que escapa a discusión. Una suerte de Iniesta para los españoles.

Al Trinche lo han matado dos indeseables, pero el Trinche es eterno en la cabeza de los que disfrutamos no solo con el fútbol, sino con la mística que existe y que cultivamos todos los que amamos este deporte poniendo nuestro grano de arena e hipérbole. El Trinche se despedía con las lágrimas saltadas en aquel amalgama de emociones que creara Informe Robinson, y hoy los rosarinos y muchos argentinos, y no argentinos, comparten esa reacción tan canalla como honesta y sincera.

Que descanse el Trinche, a quien tanto le debemos por toda la inventiva mitológica que regaló a la rumorología, al símbolo, al fútbol. Esta noche juega el Trinche.

The following two tabs change content below.
Avatar

Alejandro García Maldonado

Residente en Suecia. Licenciado en Derecho por la Universidad de Málaga y pianista por el Conservatorio Profesional Manuel Carra, con estudios de antropología biográfica impartidos por la Bernard Lievegoed University (etresobiografias.com) y de periodismo por el NCTJ de Inglaterra. Ha colaborado en medios como El Confidencial, Claridad Digital, El Turbión, El Importuno, La voz del sur y Cubainformación. Es autor de los ensayos «Testigos cegados» (2011) y «Transcripción del Manifiesto» (2013), la obra biográfica «Tra due anime» (2015), la novela filosófica «Al resguardo del tilo rojo» (2018) y la compilación de relatos «Son de lirios» (2020) con la que homenajeó la obra «El libro de los abrazos» (1989) de Eduardo Galeano. Actualmente cursa un máster en Teología Sistemática impartido por la Gothenburg University y escribe un libro relacionado con mujeres del pasado y presente de Málaga que se titulará «Cincuenta fenicias para una biznaga».
Avatar

Últimas entradas de Alejandro García Maldonado (ver todo)

Participa libremente y desde el respeto. Del debate nos enriquecemos todos.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para ofrecerte una experiencia de usuario óptima. Si sigues navegando estás dando tu consentimiento a nuestra política de cookies.

ACEPTAR
Aviso de cookies