22 de febrero del 2020
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No es ningún secreto que en La Réplica somos fans de Gabriel Noguera, nuestro pasado nos delata. No nos sorprende pues, que haya ganado el premio Desencaja de novela, convocado por el Instituto Andaluz de la juventud.  Lo que nos sorprende es que la industria editorial haya tardado tanto en darle una oportunidad de largo recorrido. Ahora es la Editorial Benerice quien defenderá en la difícil coyuntura de la industria editorial, Fuera de trama, del gran escritor sentimental.  Charlamos con él a los pocos días del fallo del jurado.

La Réplica: 10 años escribiendo relato y microrrelato con una regularidad impresionante en Aventuras en el país de la psicopatía sin resultados en la industria. Y a la primera novela, premio y publicación. ¿Eran 10 años de entrenamiento?

Gabriel Noguera: Lo mío es como un coche que pasa de cero a cien en diez años, sí. Lo irónico es que la novela surgió precisamente como una entrada del blog: era 28 de octubre de 2010, unos días antes había vuelto de Madrid con el corazón roto (un año atroz) y buscaba evadirme con la literatura, algo que pocas veces funciona. Cuando llevaba quince líneas, me dije: esto me podría dar para un relato. Así que actualicé el blog con otra cosa y el texto me lo mandé por email para no perderlo, de ahí que sepa la fecha exacta de todo esto. Luego pensé que el relato podía dar mucho más de sí y me dije: eh, tengo una idea para una novela. El tener una idea ya me valía y me olvidé de todo el asunto hasta 2013, cuando retomé el asunto por influencia de mi novia, que me aseguró que ser novelista de mala muerte tenía más caché que ser cuentista de mala muerte.

 

El autor cuando servía en la Guardia Colonial. FOTO: Sonia Marpez.

Cuéntanos qué es o qué pretende ser Fuera de trama.

Podría ser mi suicidio social, pues básicamente es una sátira de cierto mundillo literario en el que el sentido del humor brilla por su ausencia y, claro, podría molestar. Pero es poco probable que lean mi novela, siempre he tenido pocos lectores. Pocos, pero de calidad (esta interpretación interesada de los hechos se podría aplicar también a mis amantes). Volviendo al argumento, la novela trata sobre un detective de la vieja escuela al que le encargan encontrar a un desaparecido y para ello acaba husmeando en los mentideros literarios y hispteriles de la gran ciudad. Hay alcoholismo, una estupenda pelirroja prerrafaelita, un escritor invisible, violencia e insinuaciones sexuales alarmantemente machistas. Creo que es la fórmula del éxito.

¿Cómo fue el proceso creativo?

Consistía en escribir algo y odiarlo con todo mi ser. Escribir un poco más y odiarlo con mayor fuerza. Y así hasta terminar. En realidad el problema era coger ritmo, una vez que lo alcanzaba no era tan complicado y al finalizar la jornada me embargaban el orgullo y la satisfacción (como al anterior rey) cuando veía lo escrito (la cantidad, no la calidad). Los últimos días, cuando la fecha de entrega del premio se me echaba encima, alcancé un ritmo fenomenal, me decía a mí mismo: «estás en plena forma, como Olivia Newton-John cantando Physical o algo así». Al acabar la novela, me entró depresión postparto. Me sentí vacío. «¿Y ahora qué?», me preguntaba. «Todo este trabajo para nada. Qué basura de novela, normal que la postergaras tanto. Mejor sería que te dedicaras a capar monos en Mozambique». Esas cosas.

Existe una marcada acentuación, consciente o no, de la poética del fracaso en tu obra. ¿Es así Fuera de trama?

Me parece que no, en este caso el fracaso sólo aparece de forma secundaria y humorística, sin épica. Aunque me haces dudar con esta pregunta, estoy pensando en ello y se me ocurre que sí que hay cierta parte de celebración heroica del fracaso en la novela, cierto fracaso concreto… No sé, que lo decida el lector (el singular es literal).

¿Tienes ya “relación” con tu nueva editorial?

Sí, el día del fallo ya hablé con el editor (creo que formaba parte del jurado). Me dijo que no le gustaba el título original, que era Pero ya no más literatura. Al parecer, no venden bien los libros que contienen la palabra «literatura» en sus títulos. ¡Si lo hubiera sabido antes! Desde entonces hemos intercambiado algunos correos electrónicos y una llamada telefónica más para consensuar el título. Curiosamente, en su día envié Historia de la literatura secreta a Berenice y me contestaron con mucha amabilidad que lo estudiarían para su colección NOVA, pero no recibí ningún mensaje más. Como soy un caballero, no he sacado este tema con el editor y asiento a todo lo que me dice.

¿Qué diferencias sustanciales has encontrado con respecto a la creación de relatos?

Es como el chaval que piensa que sabe follar porque se ha masturbado mucho. Por suerte, vas mejorando con la práctica. Yo espero hacerlo bien a la décima (novela).

El logo de Desencaja

El logo del Premio Desencaja 2014

En tu caso, empezaste realizando dos libros autoeditados. Uno era un libro de microrrelatos y otro una pequeña obra teatral. ¿Qué has aprendido de la experiencia? Hemos de confesar que somos muy fans de “Los fracasos tempranos”

Bueno, en realidad fueron dos libros de relatos: Los fracasos tempranos y El tercermundismo literario. Para acabar con el teatro era una pequeña colección de textos teatrales (más o menos) pensada para regalar a los amigos, por eso la puse de descarga gratuita en la web, aunque algunas personas se compraron la versión impresa. Aprendí bastante de ello, pero la parte de intentar vender mis libros me daba bastante vergüenza. A día de hoy, Los fracasos tempranos todavía vende algunos ejemplares al año, quizá porque está en Amazon (creo que tiene más éxito que Historia de la literatura secreta, aunque no puedo asegurarlo, que sigo sin datos del editor). A mí me parece un libro apresurado, hecho para gustar a una chica a la que intentaba impresionar con mis tonterías, aunque le reconozco algunas virtudes y le tengo cierto cariño: al fin y al cabo, fue el primer libro que mandé a pelearse con los elementos.

A todo esto, Obituario Magazine ya es mayor de edad. Más de 18 números homenajeando a “nuestros muertos”.

Sí, es el proyecto más exitoso en el que he estado involucrado, será porque lo lleva también Sonia. Me lo paso muy bien con cada número, participa con nosotros gente con mucho talento y logramos cadáveres exquisitos, en mi opinión, de altísimo valor. No saldremos en la Playground, pero molamos.

Y ahora, ¿qué?

Dice Sonia que tengo que escribir otra novela. Yo he dicho que vale, pero la próxima será de ciencia ficción a lo Philip K. Dick (al que, por cierto, quiero dedicar el número de Obituario de marzo, aunque ella prefiere a Virginia Woolf). Veremos.

 

Portada de Fuera de Trama - Berenice (2015)

Portada de Fuera de Trama – Berenice (2015)

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Javier López Menacho
Escritor y Social Media Manager. Ha escrito el libro Yo, precario (Libros del Lince, 2013), Hijos del Sur (Tierra de Nadie, 2016) y Juan sin miedo (Alkibla, 2015) y SOS, 25 casos para superar una crisis de reputación digital (UOC editorial, 2018). Ha sido traducido al griego y al alemán. En 2014, creó La Réplica, periodismo incómodo.
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