16 de septiembre del 2019
La Réplica La Réplica La Réplica La Réplica La Réplica



La dimisión de Sigmundur David Gunnlaugsson como primer ministro de Islandia por su vinculación en la estafa mundial del Panamá Papers, sumadas a las multitudinarias manifestaciones de Reikiavik y las acontecidas por toda Francia (en la denominada La Nuit Debout o La Noche Arriba), nos devuelven cómo no, la vista a nuestro país y su sempiterno y exasperante letargo. Mientras en un país -no precisamente de sangre latina-, su primer ministro dimite a tan sólo 45 horas de que saltara a la palestra sus presuntas irregularidades, y al tiempo su gente sale a la calle exigiendo responsabilidades, o en Francia se sale a la calle por una reforma laboral como la que aquí conocemos, en España hemos visto como se sucedía la Gürtel, la Púnica, los Ere, el caso Bárcenas o Noos, con una cabreo de carácter más virtual que físico, y una alarmante falta de amor propio. Al final pasaban los días y sólo se destilaba un amargo aroma a fracaso.

Ministro Wintris

En un país donde la pobreza y la desigualdad se ha debido en igual o mayor proporción a la burbuja inmobiliaria (ejemplificación ideal de las consecuencias del liberalismo) que al saqueo de sus instituciones por parte de una banda mafiosa organizada, la ciudadanía ha ido dejando pasar momentos críticos en su oportunidad de ejercer como actor influyente, sometiéndose a la morfina del tiempo que, en alianza con la acumulación de la información, es capaz de adormecerlo todo. ¿Cómo puede explicarse que este país no haya tenido una gran manifestación contra la corrupción sistemática de su gobierno?

Así, Rajoy dio ruedas de prensa desde una televisión de plasma y no sucedió nada, Aguirre y Barberá desmantelaron dos comunidades con su banda de corruptos y escaparon con la sorprendente dejadez del entorno, en Andalucía sigue gobernando el mismo partido corrupto y hasta se considera como oportunidad que uno de los partidos que más contribuyeron al decaimiento del país pueda ser motor del cambio. En otro escenario parecería imposible de imaginar, en el escenario de la España de los cuñados, el secuestro de la justicia y el alargado poder de lobbies y grupos de presión mediáticos, es nuestra triste realidad.

Panama

Viñeta de El Último Mono

Sólo la implicación del ciudadano en la vida pública y política y la asunción de un papel activo que ejerza como contrapoder, puede hacer que reviertan estas costumbres. Ni el 15M, ni los partidos del cambio, ni figuras públicas que arrastren mareas, pueden actuar por sí solas como tope contra la corrupción, el abuso de poder y la falta de escrúpulos de algunos dirigentes. Debe ser la acción consensuada, la construcción de un moral pública, cívica y justa, la que consiga tal efecto. Y no sólo a nivel nacional, sino también Internacional. Ya basta de pueblos saqueados y de élites estafadoras.  Para conseguirlo cabe reclamar, una vez más, la necesaria apertura de los partidos políticos, movimientos sociales y sindicatos a la participación ciudadana, a través de herramientas eficaces que mantengan vinculado al ciudadano a las decisiones que finalmente manejan su destino. Que la pedagogía política es una necesidad no forma parte sólo de un determinado discurso político, es una realidad desde hace tiempo palpable; o una mayoría nos ponemos de acuerdos en materia de dignidad y buenas costumbres, o la vanidad que nos ha traído hasta aquí terminará por consumirnos.

 

The following two tabs change content below.
Javier López Menacho
Escritor y Social Media Manager. Ha escrito el libro Yo, precario (Libros del Lince, 2013), Hijos del Sur (Tierra de Nadie, 2016) y Juan sin miedo (Alkibla, 2015) y SOS, 25 casos para superar una crisis de reputación digital (UOC editorial, 2018). Ha sido traducido al griego y al alemán. En 2014, creó La Réplica, periodismo incómodo.
Javier López Menacho

Últimas entradas de Javier López Menacho (ver todo)

Tags: , , , , , , , , , , , , , ,

Participa libremente y desde el respeto. Del debate nos enriquecemos todos.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para ofrecerte una experiencia de usuario óptima. Si sigues navegando estás dando tu consentimiento a nuestra política de cookies.

ACEPTAR
Aviso de cookies