20 de abril del 2019
La Réplica La Réplica La Réplica La Réplica La Réplica

Andalucismo

Ese partido del que usted me habla, Ciudadanos y los separatistas, todos a una como en Fuenteovejuna –ya ven la cabeza del comendador en una pica-, votan al unísono para tumbar los presupuestos más sociales que se recuerdan.

No a la caza

1 febrero 2019 Actualidad

Este año de nuevo, y coincidiendo con el fin de temporada de caza, en treinta y una ciudades españolas saldremos a la calle, para volver a repetir NO a la caza.

Julen,

Te escribo porque me dueles, muy a nuestro pesar.

No tenías ni edad para comprender este mundo y ya te uso para intentar comprenderlo yo. Vergüenza debería de darme.

Como tocados por una maldición, Podemos puso fin a su historia de indignación y rabia con las instituciones del país y sonrisas en la calle, repitiendo exactamente los patrones autodestructivos que se le presupone a la izquierda. Creación de familias, egos descontrolados, puñaladas traperas y atomización.

E l feminismo nació como un movimiento para reclamar el derecho de las mujeres a una vida propia. Desde que tenemos datos que podemos revisar gracias a la escritura, nos encontramos con mujeres que ejercen el poder de alguna manera, pero siempre a la sombra y a las órdenes de sus padres, esposo e hijos.

Si estirem fort…

15 enero 2019 Actualidad

Hace poco tiempo escuchaba una de las canciones más emblemáticas de la Transición española: L’Estaca. Con letra y música de Lluis Llach, fue publicada en el emblemático 1968. Han pasado muchos años desde que la escuchara por primera vez: y aquí seguimos…

Aquí seguimos, con un sentimiento agridulce: dulce por haber reencontrado a una compañera de viajes; de muchos viajes en espacios compartidos cantando esa canción frente a un tocadiscos –sí, los tocadiscos hace muchos años que desparecieron, pero no la necesidad de escuchar y cantar esa canción- o en la calle como un grito, también compartido, de rebeldía.

Aquí seguimos, con un sentimiento amargo. Han pasado muchos años, pero aquella canción sigue siendo necesaria.

Aquella canción, en una lengua que apenas conocíamos, nos hablaba de una identidad silenciada en aras de un españolismo, de un patriotismo castrense y castrarte, que nunca resolvíó las demandas identitarias de una parte importante del país y aún se niega -no ya a resolver, ni siquiera a escucharlas- siendo su única respuesta: primero la policía, después la judicatura y por último la cárcel. La misma secuencia de aquellos tiempos de L’Estaca; de “las estacas”. La pequeña diferencia es que en esos tiempos vivíamos en una dictadura. ¿Y ahora?

Aquella canción, nos hablaba de unidad, de una unidad necesaria en estos tiempos inciertos, donde, una vez más y como siempre, la izquierda se presenta divida; enzarzada en disensiones internas que no hacen otra cosa que mostrar una imagen y una realidad -una realidad electoral, que es la realidad que se impone en política- de fragmentación. ¿Cuándo aprenderemos…?

En la canción, la estaca se presentaba carcomida: ben corcada deu ser ja. Si embargo, la estaca a la que seguimos atados hoy en día está cada vez más fuerte y mejor asentada. Recodemos las últimas resoluciones judiciales poniéndose, sin lugar a dudas, al lado del poder económico y en contra de la ciudadanía, demostrando una vez más lo que decía Eduardo Galeano: La justicia es como las serpientes, solo muerde a los descalzos. Recordemos la Ley Mordaza, que sigue en vigor. Recordemos…

Una canción que en estos tiempos continúa siendo imprescindible en un país donde, más de 40 años después de la muerte del dictador y otros tanto de supuesta democracia, continúa, habiendo represión política y respuesta judicial contar aquellos y aquellas que manifiestan ideas divergentes al pensamiento dominante. No estoy hablando de los políticos catalanes presos, que también son presos políticos, pues a día de hoy no han sido juzgados y por lo tanto no pueden estar en prisión por los hechos que se les imputan pues judicialmente no son hechos probados, estándolo entonces por sus ideas independentistas. Me refiero a periodistas, raperos y tuiteros, juzgados y sentenciados por “delitos de opinión”.

Que hoy, 50 años después de publicado aquel tema, continúe reivindicándose la libertad de expresión, no puede otra cosa que entristecernos a la vez que hacernos pensar en lo poco que hemos avanzado.

            Como decía la canción:

Però, Siset, fa molt temps ja, les mans se’m van escorxant, i quan la força se me’n va ella és més ampla i més gran. ¡ Pero, Siset, ha pasado tanto tiempo así ! Las manos se me están desollando, y en cuanto abandono un instante, se hace más gruesa y más grande.

Quizás ya no nos queden las mismas fuerzas para seguir cantando, gritando, la letra sencilla pero contundente de L’Estaca. Quizás ya no tengamos fuerzas para cantar, pero sí las ganas y la energía suficiente para, a través de estas líneas, seguir llamando a la unidad; a reflexionar juntos sobre aquella estaca a la que estamos, a la que seguimos atados, pues los “tiempos felices” de la Transición no han hecho otra cosa que transformar el paisaje de la dictadura en un decorado de democracia que, en realidad, no es más que eso; un decorado; una ficción; una quimera…

Quizás, no para cantar pero sí para seguir diciendo una vez y otra que, si estiramos fuerte, esa estaca caerá; ese sistema corrupto como la estaca que describe l’avi Siset, el viejo Siset, sustentado en una Constitución a la que apela de manera continua y de manera sistemática incumple, también caerá y ens podrem alliberar; podremos liberarnos para vivir en una auténtica democracia.

El Paquito de Cerroseco

9 enero 2019 Peccata mundi

¿Qué despertaba en Pelayito Cascajo ese odio africano hacia las mujeres insumisas y otros ciudadanos inciviles? A día de hoy sigue siendo un misterio.

Sabemos que pudo ser, y no fue, el gran presidente español de nuestra democracia. Sabemos que traicionó a su país firmando con nocturnidad y alevosía firmando la reforma del artículo 135 de la constitución y dejando al país a merced de los hombres de negro.

Por qué soy feminista

11 diciembre 2018 Actualidad

Cuando, hace años, me manifestaba públicamente como defensor del feminismo o abiertamente me declaraba feminista,recibía por parte de mis congéneres un gesto de desprecio, una risita burlona que ponía en entredicho mi masculinidad o, lo más frecuente, ambas cosas.

Vamos al grano: Se equivoca Pedro Sánchez en su intervencionismo a base de decreto ley del sistema judicial. Actuación que recuerda mucho al Partido Popular, que gobernó prácticamente toda una legislatura así.

Los mensajes despectivos hacia Andalucía son ya un terreno común entre nuestra clase política, que de vez en cuando se lucen con declaraciones altisonantes acerca de la población andaluza, independientemente del lugar en el espectro político donde se sitúen.

Parece que las horas extras en este país los trabajadores las tienen que trabajar gratis. Según los últimos datos de la EPA, en 2017 se realizaron en España una media de 5.800.000 horas extras a la semana. De ellas, el 46,9% no se pagaron, ni se cotizaron ni, por supuesto, se compensaron con descanso.

NEIN! NEIN!

23 septiembre 2018 Actualidad

Reflexiono sobre la impericia de las izquierdas en cuestiones de estrategia política. Los parias de la tierra van a por Casado, al que saben dañino como las hormigas, definitivamente lesivo para los intereses básicos de la famélica legión, ruiz con los débiles y servil con los fuertes, al servicio siempre de las élites económicas y medievales del país.

La llamada teoría del iceberg o de la omisión atribuida a Ernest Hemingway trata acerca de la técnica literaria que aplicaba el escritor estadounidense al significado de sus cuentos o artículos periodísticos los cuales no debía explicarse en el relato de superficie sino que la esencia de la narración debía subyacer por debajo sin que se notara.

El rey de la baraja deslucida

22 agosto 2018 Actualidad

El día en que se hizo pública la noticia del safari del rey Juan Carlos I en Botsuana, la monarquía española sabía que se enfrentaba a un cataclismo de dimensiones colosales. Pero no se imaginaba que lo que se avecinaba era el fin de una época.

La garduña

9 abril 2019 Peccata mundi

El vergonzante escándalo del espionaje por miembros del anterior Gobierno a partidos de la oposición, la fabricación y difusión de pruebas falsas con el fin de influir en el destino de 47 millones de españoles y en la historia de una nación, la bajeza moral y la ramificación social e institucional de los personajes implicados, los fines perseguidos, los procedimientos utilizados para llevar a cabo la extorsión, el modus operandi en general, la estructura de la organización que empezamos a conocer, es propia de la Garduña española. No de la mafia, de la Garduña.

Cuando acaben las elecciones generales y los partidos no sepan con quién coaligarse, ellos volverán a salir en los medios.

No serán los indignados del 15M precisamente, sino los representantes de las distintas patronales, las fundaciones constitucionales y una miríada de ex-ministros bien situados en los consejos de administración de las mayores empresas.

Los fichajes

29 marzo 2019 Carta Abierta

El flamante fichaje de ese partido del que usted me habla, el eminente antropólogo don Adolfo Suárez Illana, arroja luz sobre las usanzas y calaveradas de los neandertales, esos antepasados nuestros tan enigmáticos.

Pocas personas en el mundo conocen el secreto de la Coca-Cola.

Por eso, la mayoría de los esfuerzos de esta compañía se destinan al marketing. A la distribución de mensajes que nos recuerdan que esta bebida sigue ahí, con nosotros. Que es sinónimo de libertad, de juventud, de un consumo desahogado y refrescante.

Aunque los Verdes Europeos y la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) cifran en 90.000 millones de euros el dinero que le cuesta a los españoles la corrupción, unos 1900 euros por cada habitante, y está demostrado por los juzgados que los corruptos en España han sido mayoritariamente de guante blanco, la presidenta del Parlamento Andaluz, Marta Bosquet, ha defendido sueldos más altos para consejeros y altos cargos, lo que “impediría que se produjeran casos de corrupción”.

Conocí a Vasili Stolyarov en una calle peatonal del centro de Madrid mientras interpretaba al violín una pieza de Tchaikovski que me dejó hipnotizado; víctima de un hechizo que me erizó el vello y me lanzó hacia emociones que solo Stendhal sabría describir.

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