15 de septiembre del 2019
La Réplica La Réplica La Réplica La Réplica La Réplica

Guadalajara

El ciclo electoral que comenzó el 15M de 2011 concluyó ayer con un regreso al bipartidismo, la desmovilización de los sectores populares y un cruce de reproches entre quienes intentaron liderar los reclamos de aquel hastío político que desembocó en una crisis de régimen. De todo aquello, hoy apenas queda nada.

Los tenemos encima

26 abril 2019 Actualidad

“Este no es un partido democrático ni lo va a ser”, confirmó el señor Martínez Fuster, jefe de campaña de Vox, en Alicante, el pasado día 18.

Ese partido del que usted me habla, Ciudadanos y los separatistas, todos a una como en Fuenteovejuna –ya ven la cabeza del comendador en una pica-, votan al unísono para tumbar los presupuestos más sociales que se recuerdan.

No a la caza

1 febrero 2019 Actualidad

Este año de nuevo, y coincidiendo con el fin de temporada de caza, en treinta y una ciudades españolas saldremos a la calle, para volver a repetir NO a la caza.

Julen,

Te escribo porque me dueles, muy a nuestro pesar.

No tenías ni edad para comprender este mundo y ya te uso para intentar comprenderlo yo. Vergüenza debería de darme.

Como tocados por una maldición, Podemos puso fin a su historia de indignación y rabia con las instituciones del país y sonrisas en la calle, repitiendo exactamente los patrones autodestructivos que se le presupone a la izquierda. Creación de familias, egos descontrolados, puñaladas traperas y atomización.

E l feminismo nació como un movimiento para reclamar el derecho de las mujeres a una vida propia. Desde que tenemos datos que podemos revisar gracias a la escritura, nos encontramos con mujeres que ejercen el poder de alguna manera, pero siempre a la sombra y a las órdenes de sus padres, esposo e hijos.

Si estirem fort…

15 enero 2019 Actualidad

Hace poco tiempo escuchaba una de las canciones más emblemáticas de la Transición española: L’Estaca. Con letra y música de Lluis Llach, fue publicada en el emblemático 1968. Han pasado muchos años desde que la escuchara por primera vez: y aquí seguimos…

Aquí seguimos, con un sentimiento agridulce: dulce por haber reencontrado a una compañera de viajes; de muchos viajes en espacios compartidos cantando esa canción frente a un tocadiscos –sí, los tocadiscos hace muchos años que desparecieron, pero no la necesidad de escuchar y cantar esa canción- o en la calle como un grito, también compartido, de rebeldía.

Aquí seguimos, con un sentimiento amargo. Han pasado muchos años, pero aquella canción sigue siendo necesaria.

Aquella canción, en una lengua que apenas conocíamos, nos hablaba de una identidad silenciada en aras de un españolismo, de un patriotismo castrense y castrarte, que nunca resolvíó las demandas identitarias de una parte importante del país y aún se niega -no ya a resolver, ni siquiera a escucharlas- siendo su única respuesta: primero la policía, después la judicatura y por último la cárcel. La misma secuencia de aquellos tiempos de L’Estaca; de “las estacas”. La pequeña diferencia es que en esos tiempos vivíamos en una dictadura. ¿Y ahora?

Aquella canción, nos hablaba de unidad, de una unidad necesaria en estos tiempos inciertos, donde, una vez más y como siempre, la izquierda se presenta divida; enzarzada en disensiones internas que no hacen otra cosa que mostrar una imagen y una realidad -una realidad electoral, que es la realidad que se impone en política- de fragmentación. ¿Cuándo aprenderemos…?

En la canción, la estaca se presentaba carcomida: ben corcada deu ser ja. Si embargo, la estaca a la que seguimos atados hoy en día está cada vez más fuerte y mejor asentada. Recodemos las últimas resoluciones judiciales poniéndose, sin lugar a dudas, al lado del poder económico y en contra de la ciudadanía, demostrando una vez más lo que decía Eduardo Galeano: La justicia es como las serpientes, solo muerde a los descalzos. Recordemos la Ley Mordaza, que sigue en vigor. Recordemos…

Una canción que en estos tiempos continúa siendo imprescindible en un país donde, más de 40 años después de la muerte del dictador y otros tanto de supuesta democracia, continúa, habiendo represión política y respuesta judicial contar aquellos y aquellas que manifiestan ideas divergentes al pensamiento dominante. No estoy hablando de los políticos catalanes presos, que también son presos políticos, pues a día de hoy no han sido juzgados y por lo tanto no pueden estar en prisión por los hechos que se les imputan pues judicialmente no son hechos probados, estándolo entonces por sus ideas independentistas. Me refiero a periodistas, raperos y tuiteros, juzgados y sentenciados por “delitos de opinión”.

Que hoy, 50 años después de publicado aquel tema, continúe reivindicándose la libertad de expresión, no puede otra cosa que entristecernos a la vez que hacernos pensar en lo poco que hemos avanzado.

            Como decía la canción:

Però, Siset, fa molt temps ja, les mans se’m van escorxant, i quan la força se me’n va ella és més ampla i més gran. ¡ Pero, Siset, ha pasado tanto tiempo así ! Las manos se me están desollando, y en cuanto abandono un instante, se hace más gruesa y más grande.

Quizás ya no nos queden las mismas fuerzas para seguir cantando, gritando, la letra sencilla pero contundente de L’Estaca. Quizás ya no tengamos fuerzas para cantar, pero sí las ganas y la energía suficiente para, a través de estas líneas, seguir llamando a la unidad; a reflexionar juntos sobre aquella estaca a la que estamos, a la que seguimos atados, pues los “tiempos felices” de la Transición no han hecho otra cosa que transformar el paisaje de la dictadura en un decorado de democracia que, en realidad, no es más que eso; un decorado; una ficción; una quimera…

Quizás, no para cantar pero sí para seguir diciendo una vez y otra que, si estiramos fuerte, esa estaca caerá; ese sistema corrupto como la estaca que describe l’avi Siset, el viejo Siset, sustentado en una Constitución a la que apela de manera continua y de manera sistemática incumple, también caerá y ens podrem alliberar; podremos liberarnos para vivir en una auténtica democracia.

El Paquito de Cerroseco

9 enero 2019 Peccata mundi

¿Qué despertaba en Pelayito Cascajo ese odio africano hacia las mujeres insumisas y otros ciudadanos inciviles? A día de hoy sigue siendo un misterio.

Sabemos que pudo ser, y no fue, el gran presidente español de nuestra democracia. Sabemos que traicionó a su país firmando con nocturnidad y alevosía firmando la reforma del artículo 135 de la constitución y dejando al país a merced de los hombres de negro.

Por qué soy feminista

11 diciembre 2018 Actualidad

Cuando, hace años, me manifestaba públicamente como defensor del feminismo o abiertamente me declaraba feminista,recibía por parte de mis congéneres un gesto de desprecio, una risita burlona que ponía en entredicho mi masculinidad o, lo más frecuente, ambas cosas.

Vamos al grano: Se equivoca Pedro Sánchez en su intervencionismo a base de decreto ley del sistema judicial. Actuación que recuerda mucho al Partido Popular, que gobernó prácticamente toda una legislatura así.

Los mensajes despectivos hacia Andalucía son ya un terreno común entre nuestra clase política, que de vez en cuando se lucen con declaraciones altisonantes acerca de la población andaluza, independientemente del lugar en el espectro político donde se sitúen.

Parece que las horas extras en este país los trabajadores las tienen que trabajar gratis. Según los últimos datos de la EPA, en 2017 se realizaron en España una media de 5.800.000 horas extras a la semana. De ellas, el 46,9% no se pagaron, ni se cotizaron ni, por supuesto, se compensaron con descanso.

NEIN! NEIN!

23 septiembre 2018 Actualidad

Reflexiono sobre la impericia de las izquierdas en cuestiones de estrategia política. Los parias de la tierra van a por Casado, al que saben dañino como las hormigas, definitivamente lesivo para los intereses básicos de la famélica legión, ruiz con los débiles y servil con los fuertes, al servicio siempre de las élites económicas y medievales del país.

La llamada teoría del iceberg o de la omisión atribuida a Ernest Hemingway trata acerca de la técnica literaria que aplicaba el escritor estadounidense al significado de sus cuentos o artículos periodísticos los cuales no debía explicarse en el relato de superficie sino que la esencia de la narración debía subyacer por debajo sin que se notara.

El rey de la baraja deslucida

22 agosto 2018 Actualidad

El día en que se hizo pública la noticia del safari del rey Juan Carlos I en Botsuana, la monarquía española sabía que se enfrentaba a un cataclismo de dimensiones colosales. Pero no se imaginaba que lo que se avecinaba era el fin de una época.

¿Puede lo personal influir en las decisiones políticas y ser, por consiguiente, un elemento disruptivo para los acuerdos? Claro que puede. Lo hemos vivido de cerca en el ámbito local jerezano: gente que no se podía ver ni se tomaría un café juntos negociando y decidiendo el devenir de las izquierdas.

Viví el 15M con veintinueve años.

Una edad más que suficiente para comprender que las utopías no existen. Para tener interiorizado ya que el ser humano tiende a traicionarse, a mentirse y a mutilarse por esa alquimia que le genera la ambición, el egoísmo y el miedo.

Entonces nos dijeron que no había para tanto, que pasada la euforia reivindicativa, el hartazgo encorajinado y la ilusión de una nueva revolución, regresaría la desidia, el hastío y el desconsuelo.

Lo decían los agoreros, los pesimistas, los optimistas bien informados, los derrotistas, algunos viejos del lugar: La revolución permanente no era tal. Después de la re-estructuración de los poderes fácticos, su lavado de cara y el uso de sus títeres, nos hipnotizarían con su cloroformo mediático y todo volvería al mismo punto del que partimos.

Ocho años más tarde, sus predicciones se han cumplido como las siete plagas del Apocalipsis.

  1. La política partidista engulló al movimiento de las calles.
  2. Los oportunistas buscaron su sitio con más ambición que delicadeza.
  3. La izquierda se hizo el Harakiri e incurrió en errores históricos que se daban por superados.
  4. Se quedaron por el camino gente imprescindible.
  5. El enemigo volvió con nuevas y sofisticadas fórmulas de opresión.
  6. Los medios se comportaron como meros utensilios del poder.
  7. El desencanto llegó al corazón de las cosas.

Ocho años en los que, además, comprobamos que esta desazón es justo el estado donde nos querían. Hastiados de la política institucional pero desmovilizados, descreídos, con el gesto triste y el alma encogida.

En menos de una década hemos visto cómo todo lo que aparentemente nos unía, hoy nos separa. Del relato colectivo a la guerra de familias. De las asambleas a los hiperliderazgos. De los referentes a los sátrapas. De la reinvención a las reformas. De la revolución al gobierno de progreso. De la Democracia Real Ya al ¿qué hay de lo mío?

La repetición electoral que está por llegar, amenaza, además, con un retroceso en materia de derechos y libertades. Ha revivido el franquismo y el compendio Brexit Trumpista confabula para controlar el mundo. Las castas vuelven a calzón quitado, los políticos a dotarse de privilegios, la gente vuelve mansa al redil, como hipnotizadas por un flautista que lleva al río a un puñado de ratas.

El capitalismo es un enemigo demasiado poderoso, que como buen trilero siempre gana la partida, al que hay que combatir como una forma de resistencia. Nunca ganarás al sistema, pero no queda otra que seguir. Por conciencia, por educación, por memoria, por justicia social, por dignidad.

Y te refugias, de forma ingenua, en tus pequeñas batallas ganadas. En que un día paralizan un desahucio, en que el enésimo imputado termina fuera de la vida pública, en que el parlamento aprueba por presión social una nueva migaja que llevarnos a la boca. Una conquista que siempre sabe a poco.

Nada sacia esta sed eterna ni alivia esta garganta rasgada de gritar. No humaniza los telediarios, ni reparte la mejor parte, ni repuebla de árboles el mundo, ni nos devuelve esa pasión adolescente que se escapa como se nos escapa el tiempo y la vida.

Sabes que no vas a ganar, pero sigues porque no queda otra, porque no quieres ni imaginar cuál es la alternativa.

Luchas. Contra la precariedad, contra la incertidumbre, contra el odio, contra todo y contra todos. Contra esos hombres grises que quieren convertirnos en otros hombres grises.

Y luchas y luchas y ya no te recuerdas sin hacer otra cosa.

Solo luchas.

A veces, también, con la pena a cuestas.

Imagino la primera clase: «Bien, chicos (siempre en masculino, por supuesto), ¿qué ideas tenéis para un negocio?, ¡que levante la mano quien quiera hacerse rico!». Y acto seguido a esa profesora mirando el aula satisfecha, sonriendo con agrado mientras enseña a los niños de siete y ocho añitos la palabra «emprendimiento».

Spagna 1986. Si avvicinava il mio quattordicesimo compleanno. Alcuni amici di mio padre mi vollero regalare un disco -un LP a quell’epoca- e mi chiesero quale preferivo. Se avessi dovuto scegliere solo qualche giorno prima, gli avrei chiesto senza dubbio In the army now degli Status Quo. Però per casualità -o forse no- quella stessa mattina avevo ascoltato in un famoso programma radiofonico di musica commerciale una canzone inconsueta, che parlava di cose di cui normalmente le canzoni che si ascoltavano alla radio non solevano trattare, meno che mai in quella emittente. Mentre quasi tutte si occupavano di argomenti come l’amore, la disillusione, l’estate, i tuoi occhi, la mia bocca, il tuo sorriso ed altre stupidaggini, la canzone in questione proclamava il bisogno di scappare dalla città, dal baccano della mondanità come modo per riuscire a incontrare sé stessi e raggiungere quella dimensione insondabile della vera libertà. Vi erano parole che in quel tempo non riuscivo a capire, però ebbero l’effetto di un’ affascinante martellata sul mio cervello di adolescente.

Un grupo de chavales menores de edad han fundado un grupo-movimiento para «recoger basura por un mundo mejor» y cuidar el medio ambiente en Jerez de la Frontera. Se hacen llamar Greenteam Jerez y en dos convocatorias han conseguido reunir a unas 90 personas que, con sus propias manos, han dejado el Parque González Hontoria y el Botellódromo como los chorros del oro.

¿Tiene usted en mente visitar Barcelona? ¿Quizás mudarse allí? No lo haga, cambie de inmediato de planes. El que avisa no es traidor. La ciudad está dirigida por unos perversos filocomunistas preocupados únicamente por aplicar leyes LGTBI, dificultar la vida a los empresarios y expropiar los pisos a los bancos.

Relata, relata, que algo queda

29 agosto 2019 Actualidad

Relator:

  1. adj. Que relata
    Relatar:
  2. tr. Referir (‖ dar a conocer un hecho).
    Referir:
  3. tr. Dar a conocer, de palabra o por escrito, un hecho verdadero o ficticio.

Los deberes están hechos. El argumentario, asumido y difundido. La figura del relator continúa entre las filas del PSOE. Tantos malabares lingüísticos y juegos de palabras tenían que rentabilizarse. Solo un poco más. Se lo han comido.

El Xerez C.D. acumula una deuda con Hacienda de 10,3 millones de euros que, a día de hoy, no puede afrontar. Debía reunir 130.000 euros para desbloquear los derechos federativos, tramitar la licencia de los futbolistas y así comenzar la competición y no lo ha conseguido, quedándose sin jugar durante la primera jornada de Liga. Sus problemas con el fisco no han nacido de la nada, vienen de largo y son el resultado de años y años de una pésima gestión empresarial siempre a la sombra de un financiero de dudosa reputación como Luis Oliver.

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